viernes, 9 de marzo de 2012

Insomnio

En respuesta a la solicitud que se me hizo hace unas semanas de hablar sobre este tema aquí está en la entrada de esta semana.

Son muchas las personas que sufren este trastorno del sueño, algunas puntualmente, se pasan una noche en blanco, otras lo viven con mayor frecuencia, y en estos casos puede entrar en la categoría de insomnio crónico.

La falta de sueño tiene consecuencias muy serias en la vida de las personas, ya que incide profundamente en su estado de ánimo, produce ansiedad y depresión, las personas se vuelven irritables o agresivas, influye negativamente en su capacidad de concentración, con pérdida de memoria lo cual da lugar a problemas en su rendimiento laboral, las actividades diarias y también repercute en las relaciones de todo tipo, las consecuencias negativas también afectan al estado físico, produciendo cansancio, agotamiento, etc…

Las causas del insomnio también pueden ser debidas a problemas psiquiátricos como depresión, trastorno de ansiedad, esquizofrenia, etc.. o psicológicos, stress por insatisfacción o conflictos en el ámbito laboral, en las relaciones personales, de pareja o familiares. Las causas también pueden ser debidas a una enfermedad física, problemas respiratorios, musculares, fibromialgia, artritis, artrosis etc..

Una de las primeras cosas que debemos conocer es lo que motiva el insomnio. En caso de identificar claramente el origen del problema si este tiene una causa psicológica siempre se puede pedir ayuda profesional para aprender técnicas de relajación o de afrontamiento de las situaciones estresantes.

En los casos de enfermedad psiquiátrica, psicológica grave y física es posible que se precise medicación recetada por su especialista, por supuesto que no conviene nunca automedicarse. No obstante, si se toma durante mucho tiempo este tipo de medicación se produce una cierta habituación y deja de hacer efecto o se necesitan cada vez dosis más altas para mantener el sueño, motivo por el cual muchas personas buscan otras vías para resolver el problema.

En estos casos se recomienda intentar llevar a cabo un programa que incorpora buenos hábitos de vida y de sueño :

  • Procurar levantarse cada día a la misma hora y en general mantener un horario regular para las comidas y demás actividades habituales, esto permitirá ir adquiriendo rutinas que irán moldeando el reloj biológico interno.
  • Hacer ejercicio físico varios días a la semana. Si se trata de un ejercicio fuerte es mejor hacerlo por la mañana o por lo menos unas seis horas antes de acostarse; en el caso de ejercicios más suaves como el caminar, tai chi, yoga, conviene terminar de hacerlo unas cuatro horas antes de irse a dormir
  • Evitar tomar café o bebidas excitantes o energizantes, especialmente por la tarde, evitar también el tabaco ya que produce ansiedad
  • Evitar el alcohol sobre todo si se toma alguna medicación
  • Evitar dormir la siesta, es mejor relajarse o descansar unos 20 minutos en un sillón cómodo
  • Acostarse cuando se tiene sueño (en el caso de insomnio puntual, evitar quedarse dando vueltas en la cama, es mejor levantarse, leer o escuchar algo de música relajante, tomar una infusión y cuando aparezca el sueño volver a la cama)
  • Cenar ligero y pronto, como mínimo dos horas antes de acostarse
  • Realizar algún tipo de ritual en el momento de irse a dormir que permita relajarse, por ejemplo, tomar un baño o ducha caliente, tomarse una infusión de hierbas relajantes (Reina Luisa, valeriana, manzanilla, amapola de California, entre otras), leer un rato o escuchar una música relajante.
  • Evitar ver películas de temática violenta o estresante o ver programas de telebasura o mantener alguna discusión antes de irse a dormir.
  • Evitar ver la televisión en la cama o usar el ordenador justo antes de dormir
  • Realizar algún ejercicio de respiración profunda para relajarse en el momento en que se dispone a dormir
  • Perfumar la almohada con unas gotas de lavanda o de esencia de geranio.

Ya solo me queda desearles ¡unos felices sueños!

sábado, 3 de marzo de 2012

Conócete

Cuando uno empieza a estudiar psicología, es habitual que ponga en práctica ciertas técnicas para desarrollar o corregir conductas aplicándolas sobre el sujeto que tenemos más cerca, aquel que tenemos siempre a mano, es decir, nosotros mismos.

En la edad en que iniciamos la carrera, si bien nos queda mucho por aprender sobre la vida, el mundo y también sobre nosotros mismos, ya empezamos a conocernos un poco, tenemos una idea de nuestro carácter, de nuestras capacidades, de aquello que nos conviene para llegar a mejorarnos, sin embargo, a veces nos cuesta poner en práctica las nuevas conductas o los nuevos hábitos que nos pueden allanar el camino para conseguir nuestras metas a pesar de que la teoría parece muy clara.

Cuando empezamos a trabajar sobre nosotros mismos y a vernos de forma algo más objetiva, tenemos claro que modificando algunos hábitos y usando el sentido común podemos conseguir casi cualquier cosa que nos propongamos.

Por ejemplo, tomemos uno de aquellos propósitos que establecimos a principios de año, como hacer deporte o aprender un idioma, el sentido común tiene muy claro lo que debemos hacer para conseguirlo, no parece tan complicado, sin embargo, resulta increíblemente difícil incorporar algunos nuevos hábitos en nuestra vida y sobretodo ¡mantenerlos! y es que se requieren dos características que nos cuesta dominar : la motivación y la disciplina.

En primer lugar, debemos centrar nuestro objetivo como lo haría el arquero que busca el punto en la diana. Necesitamos conocer a donde queremos llegar, cuales son nuestras limitaciones y confiar en nosotros mismos.

Volvamos al tema de aprender idiomas por ejemplo, por lógica necesitaremos dedicar un tiempo extra además de las clases que sigamos, para leer textos en ese idioma, en revistas o diarios, escuchar videos y ver películas, también podemos buscar la forma de interactuar con nativos cada vez que se presente la oportunidad, entablando conversación sin temor a equivocarnos o hacer el ridículo, estamos aprendiendo y lo que nos interesa es practicar. Naturalmente esto requiere tiempo, un tiempo que deberemos buscar o restar de otras actividades, también necesitamos paciencia y sobre todo perseverancia.

En el caso del deporte ocurre lo mismo, debemos analizar nuestras rutinas e ir cambiándolas, encontrar tiempo, decidir un horario concreto y perseverar en ello, en este caso es importante tener una buena motivación sobretodo al principio, pues al cabo de unas semanas nuestro cuerpo se va a ir adaptando, se va a sentir mejor y el sacrificio se convierte en algo placentero.

Hace casi 2500 años, Sócrates ya sugería “Conócete a ti mismo”. Es necesario parar de vez en cuando y ver, observar, analizar nuestra forma de ser y de hacer para conocernos mejor. Darnos cuenta de aquello que hacemos o dejamos de hacer aunque nos perjudique, escuchar la voz de nuestra conciencia que nos orienta hacia un sentido más positivo de nuestra vida, de nuestras actuaciones, un sentido que nos permitirá aprovechar más y mejor todos nuestros recursos personales para alcanzar las metas, para conseguir llegar a ser lo que podemos ser de la forma más sencilla, sin prisas pero sin pausas y con mucha constancia.


viernes, 24 de febrero de 2012

Buscando creatividad

La creatividad es un elemento clave en la solución de problemas y sobre todo en momento difíciles en los que aplicar la misma solución, ya no sirve y necesitamos emplear un método nuevo.

Las ideas creativas no surgen de repente, por arte de magia, en nuestra mente. Son más bien el resultado de intentar resolver mentalmente problemas específicos o alcanzar determinadas metas. La teoría de la relatividad no se le ocurrió a Albert Einstein como una inspiración repentina. Fue más bien el resultado de realizar una cantidad enorme de cavilaciones mentales para resolver la discrepancia existente entre las leyes de la física y las del electromagnetismo, tal y como se conocían en su momento.

Albert Einstein, Leonardo Da Vinci y Thomas Edison, al igual que otros muchos genios han trabajado siempre de la misma forma. Ellos no esperaban a que las ideas creativas les cayeran del cielo, se centraron en intentar resolver mentalmente un problema.

La mejor manera para resolver un problema de forma creativa, consiste en plantearlo lo más claramente posible para llegar a conocer a fondo la situación, luego tratar de generar ideas por muy descabelladas que puedan parecer y evaluarlas para ver si alguna nos puede servir para encontrar una salida nueva al problema. Se suelen seguir los 7 pasos siguientes que configuran el método que Jeffrey Baumgartner* ha elaborado :

1. Identificar y exponer claramente el problema o la meta a conseguir. A menudo esto puede parecer algo simple, pero al hacerlo nos daremos cuenta de que aquello que consideramos “el problema” no siempre es el problema o la meta real. Conviene preguntarse muy claramente ¿por qué esto es un problema para mi? Y también ¿Hay algo más que haga que esto sea un problema o me impida alcanzar mi meta? ¿Qué quiero conseguir realmente? ¿Qué me impide alcanzarlo? ¿Cómo me imagino/me sentiré pasados seis meses/un año después de lograrlo? ¿Tienen mis amigos o conocidos ese mismo problema? ¿Cómo lo están resolviendo ellos?

Si somos capaces de contestar todas estas preguntas ya tendremos una idea bastante clara del problema. Veremos también si hay algún aspecto que queremos evitar de las posibles soluciones (ya sea que esté fuera de nuestro alcance por temas económicos, de plazos de tiempo u otros).

2. Investigar el problema. Finalmente nos informaremos de manera exhaustiva sobre el problema o la forma de alcanzar la meta. Para ello, podemos buscar información en Internet, preguntando a expertos, en lecturas sobre el tema, a través de amigos, compañeros, familiares, etc… y así vamos recopilando ideas de todos los que nos rodean.

3. Formular retos creativos. En este punto ya tenemos una idea bastante clara de las posibles soluciones a nuestro problema o a la forma de alcanzar nuestra meta. Ahora tenemos que convertir esas posibles soluciones en retos creativos, planteándonos la pregunta ¿De qué forma puedo o debo hacerlo? Evitando ponernos limitaciones, así obtendremos más ideas y luego podremos encontrar la que mejor se adapta a nuestra situación concreta. Por ejemplo: ¿cómo puedo encontrar un trabajo? En lugar de ¿Cómo encontrar un trabajo de (la profesión habitual) ó cerca de casa? Estamos en crisis y seguro que hay muchas cosas que sabe hacer y otras que le gustaría o podría aprender…

4. Aportar ideas. Sentarse a pensar tranquilamente, o dar un paseo y anotar el mayor número posible de ideas por muy descabelladas que parezcan, deje que salgan sin excepciones. También puede pedir a sus amigos o familiares o cualquier conocido que le den ideas sobre el tema. Apuntarlas todas sin juzgarlas, de momento, haciendo una lista de unas 50 ideas.

5. Combinar y evaluar esas ideas. Ahora tómese un tiempo, desde unas horas hasta un par de días. Vaya repasando las ideas y seleccione por ejemplo en el caso de un trabajo, las que mejor se adaptan a sus conocimientos y circunstancias y vaya puntuándolas del 0 al 5, en función de sus preferencias, siendo el 5 lo que más se acerca a su deseo/necesidad. Luego comente con las personas de su entorno que puedan verse afectadas por la solución para conocer su opinión. Infórmese también sobre las posibilidades y formas de llevarlas a cabo, por ejemplo, si decide montar un negocio, acérquese a la Cámara de Comercio de su provincia para ver las posibilidades del mercado, ayudas que puede solicitar y demás trámites. No se limite a evaluar una sola idea, varias ideas podrían combinarse o llevarse a cabo conjuntamente.

6. Diseñar un plan de acción. Ya tiene a su disposición algunas buenas ideas, no se estrese y mantenga la motivación. Las ideas creativas pueden dar lugar a grandes cambios en nuestras vidas o llevarnos a tener que arriesgarnos, todo el mundo no está dispuesto a asumir ciertos riesgos y pueden echarse atrás. Diseñe un plan de acción paso a paso, secuenciando las tareas, para sacar adelante su idea.

7. Llevarlo a cabo con las ideas más prometedoras. Si ha conseguido realizar todo lo anterior ya está listo parta ponerlo en marcha. Adelante! y si algo no funciona, no se preocupe, revise su plan de acción y vuelva a empezar.

Y no lo olviden que : “La fortuna sonríe a los que son atrevidos”.

*Jeffrey Baumgartner : creador del Pensamiento Anticonvencional, una forma creativa de abordar los problemas.

viernes, 17 de febrero de 2012

Gestionar el estrés

Vivimos tiempos estresantes en una sociedad estresada. Veamos hoy de qué forma podemos ir reduciendo esta tensión, ese estrés que hace que cada vez nos exigimos más a nosotros mismos.

Cuando nos vemos sometidos a mucha tensión, ya sea por algo externo procedente del ambiente o por motivos internos que perturban nuestro equilibrio emocional, nuestro cuerpo reacciona ya sea con el deseo de huir de la situación o bien preparándose para luchar y afrontar el peligro. Esta reacción activa casi todos los órganos y funciones de nuestro cuerpo, el cerebro, el sistema nervioso, el corazón, varias hormonas, el sistema digestivo y el muscular. Podemos decir que es un estímulo que nos agrede tanto emocional como físicamente, ya sea que el peligro sea real o simplemente percibido como tal.

En cualquier caso sus consecuencias pueden producir hipertensión arterial, gastritis y úlceras en el estómago e intestino, disfunción renal, insomnio, agotamiento físico y alteraciones en el apetito.

En nuestra reacción al estrés influye en el carácter, las experiencias pasadas, los hábitos y costumbres, que hacen que nos tomemos las cosas de forma muy diferente y acabemos más o menos estresados. Sin embargo, siempre podemos aprender nuevos hábitos más saludables que nos ayuden a hacer las cosas más sencillas, para mejorar nuestro equilibrio emocional. Veamos algunas ideas que tal vez puedan ayudar a relajarse.

Lo primero y básico: Respirar. Respira hondo, lentamente, hazlo varias veces, verás como poco a poco tu mente se va tranquilizando y las ideas se van aclarando…

Presta atención a las necesidades de tu cuerpo, cuando te sientas cansado, tomate un descanso, cuando te sientas nervioso, inquieto, angustiado, procura salir a caminar un rato, haz un poco de ejercicio para soltar la tensión; cuando sientas que la rutina te aplana, haz algo diferente a lo habitual.

Organiza tu trabajo, tus actividades y todas aquellas cosas que necesitas obligatoriamente, pero procura estar abierto a cualquier novedad, improvisación o sugerencia de los tuyos en tu vida personal, y disfruta de todo aquello que te ofrece el momento presente.

Aprende a decir NO cuando sientas que alguien intenta obligarte o aprovecharse de tu amabilidad, si no deseas hacerlo, así evitarás frustraciones y los demás entenderán que eres una persona sincera y que pueden contar contigo si dices SI cuando quieres decir SI y NO cuando realmente no puedes o no quieres. Aprende a discriminar entre lo que realmente es importante y lo que no lo es. No te satures de compromisos y actividades.

Procura sentirte bien con cualquier cosa que hagas, siempre que sea posible procura acompañarlas de algo que te motive y te guste, por ejemplo: Rodéate de fotos bonitas, que te inspiren, pon una música de fondo que te guste, quema algún tipo de incienso que estimule agradablemente tus sentidos, se amable y evita situaciones frustrantes o que te produzcan resentimiento.

Tómate a diario unos minutos de soledad durante los cuales puedes meditar o simplemente estar en paz sin hacer nada y sin pensar en nada.

Cualquiera que sea tu edad, aprende algo nuevo, lee, cuida tu crecimiento personal. Aprende sobretodo a conocerte, a canalizar tus emociones y mejorar cada día un poco más como ser humano.

Al menos un día a la semana desconéctate de todo y dedícate a alguna actividad, algún hobby que te guste, que te permita dejar fluir tu creatividad y recargarte las pilas.

Finalmente cuida tus recursos, gestiona y mantén controlados tus ingresos o haberes, ten algo de ahorro para paliar situaciones difíciles, imprevistas y poder afrontarlas.

Confío en que estos consejos ayuden a evitar el estrés usando de forma más adecuada el tiempo y la energía en el día a día, manteniéndonos en forma y con la mente en positivo.

viernes, 10 de febrero de 2012

¿Cuál es tu “don”?

Cuando Joseph Campbell, el más famoso de los estudiosos de mitología de nuestro tiempo (y autor, entre otros libros, del excelente "El Poder del Mito") creó la expresión "siga a su don", estaba expresando una idea cuyo momento parece haber llegado. Paolo Coelho en "El Alquimista" lo describe bajo el nombre de “Leyenda Personal”.

Alan Cohen, un terapeuta afincado en Hawai, también trabaja sobre el tema. Él cuenta que cuando en sus conferencias pregunta quien está insatisfecho con su trabajo, las tres cuartas partes de la audiencia levanta la mano. Cohen ha creado un sistema de doce pasos para ayudar a las personas a reencontrarse con su "don"

1) “Dígase a si mismo la verdad: divida una hoja de papel en dos columnas y escriba en el lado izquierdo todo lo que le encantaría hacer. Después escriba en el lado derecho todo lo que está haciendo sin entusiasmo. Escriba como si nadie fuese a leer lo escrito, y no censure, ni juzgue sus respuestas.

2) Comience despacio, pero hágalo: busque en internet o pasese por una agencia de viajes, y procure encontrar algún viaje que encaje en su presupuesto o vaya a ver la película que está postergando ver o compre ese libro que tanto desea leer. Sea generoso consigo mismo y verá como estos pequeños pasos le harán sentir más vivo.

3) Vaya parando despacio, pero deténgase: Hay cosas que agotan por completo su energía. ¿Es tan imprescindible ir a esa reunión del comité? ¿Tiene que ayudar a esa persona que no desea ser ayudada? ¿Tiene derecho su jefe a exigirle que, además del trabajo, usted deba concurrir a las mismas fiestas que él? Al dejar de hacer lo que no le interesa, se dará cuenta de que estaba exigiéndose más de lo que los otros realmente pedían.

4) Descubra sus pequeños talentos: ¿Qué es lo que sus amigos dicen que usted hace bien? ¿Lo que usted hace a gusto, aun cuando no sea perfecto en su ejecución? Estos pequeños talentos son mensajes escondidos de sus grandes talentos ocultos.

5) Comience a elegir: Si algo le gusta, no lo dude. Si está en duda, cierre los ojos e imagine que ya tomó la decisión A, y vea todo lo que le comportará. Haga lo mismo con la decisión B. La decisión que le haga sentir más conectado con la vida es la correcta, aun cuando no sea la más fácil.

6) No base sus decisiones en ganancias financieras: Éstas llegarán si usted realmente hace algo con entusiasmo. El mismo jarrón, hecho por un orfebre que adora lo que hace, o por un hombre que detesta su oficio, tiene un alma. Será rápidamente vendido (en el primer caso) o quedará encallado (en el segundo caso).

7) Siga su intuición: El trabajo más interesante es aquel que le permite ser más creativo. Einstein decía: "Yo no llegué a mi comprensión del Universo usando solamente las Matemáticas". Descartes, el padre de la lógica, desarrolló su método a partir de un sueño que tuvo.

8) No tenga miedo a cambiar de idea: Si dejó de lado una decisión y ello le molesta, vuelva a pensar lo que escogió. No luche contra aquello que le gusta más.

9) Procure descansar: Un día por semana sin pensar en el trabajo permite que el subconsciente le ayude, y muchos problemas (aunque no todos) se solucionan sin ayuda de la razón.

10) Deje que las circunstancias le muestren el camino más agradable: Si usted está luchando demasiado por algo y no obtiene resultados, procure ser más flexible y entréguese a los caminos que la vida le muestra. Eso no significa renunciar a la lucha, ser perezoso, ni dejar las cosas en manos de los otros; significa entender que el trabajo con amor nos da fuerzas y no desesperación.

11) Preste atención a las señales: Es un lenguaje individual, unido a la intuición que aparece en los momentos adecuados. Aunque las señales indiquen una dirección opuesta a la que usted había planeado, sígalas. A veces se equivocará, pero es la única manera de aprender este nuevo lenguaje.

12) Finalmente ¡arriésguese! Los hombres que cambiaron el mundo comenzaron su camino mediante un acto de fe. Tenga fe en la fuerza de sus sueños. Dios es justo, y no colocaría en su corazón un deseo imposible de ser realizado.”

Parece un programa interesante para conectar con la fuente de nuestra motivación, con nuestro “don” ó debería decir nuestro “duende personal”, aquel que nos hace sentir más vivos al permitirnos fluir con la vida en la corriente del universo.

viernes, 3 de febrero de 2012

¿Tienes infoxicación?

Si eres usuario habitual de Internet, te gusta estar al tanto de todo lo que circula por la red y estás suscrit@ a varios blogs o páginas web, sin hablar de todos los PPS que te mandan tus contactos y por supuesto te pasas con frecuencia por Facebook, Tweeter, etc… si también ves la TV, oyes las noticias en la radio y lees los periódicos a diario, es muy probable que en algún momento hayas padecido infoxicación.

La infoxicación es la ansiedad generada por el exceso o sobrecarga de información, de ahí la necesidad de practicar de forma exhaustiva lo que algunos llaman la “ignorancia selectiva”.

Soy curiosa por naturaleza y me encanta estar al tanto de las últimas noticias, pero a estas alturas la cantidad de medios y de información de que disponemos hace imposible abarcarlo todo, con lo cual hay que discriminar, por una parte los temas y por otra también las fuentes de información, así una acaba por volverse hiper selectiva.

La publicidad y los medios de comunicación, así como la industria del ocio y la diversión nos asaltan continuamente intentando atraer nuestra atención. Las informaciones más o menos relevantes a las que nos vemos sometid@s no están siempre en la línea de nuestros intereses o necesidades y son potentes elementos de distracción que nos hacen perder el tiempo. A estas alturas ya no se puede estar completamente abiert@ a la información que recibimos a diario, además la mayor parte de estas noticias o informaciones se repiten y necesitamos filtrar cuidadosamente la información.

Tenemos la sensación de desear estar siempre en otro lugar, haciendo otra cosa, nos mantenemos en estado de alerta, miramos constantemente la bandeja del correo, el móvil o la TV para ver si hay algo nuevo, buscando una nueva dosis de novedad.

Este reflejo condicionado que nos hace estar siempre pendiente de algún cambio en el entorno ha dejado de ser una conducta adaptativa, para convertirse en una fuente de stress que se conoce como “ansiedad informacional”.

En el trabajo esto se presenta en forma de constantes interrupciones, la realización de multitareas y la dificultad de mantenerse concentrad@ por mucho tiempo. Según un estudio realizado en USA se considera que el trabajador americano medio es interrumpido cada 3 minutos y mantiene abiertas una media de 8 ventanas en su navegador. “Trabajus interruptus” lo llaman…

Veamos cómo podemos evitar esta infoxicación.

Filtrar y seleccionar la información, para a ello:

  • En primer lugar debemos centrarnos y tomar conciencia lo que necesitamos o estamos buscando, unos momentos de meditación diarios no vienen nada mal para centrarnos.
  • Tratar de volver a nuestro objetivo principal cada vez que observamos una distracción o desviación.
  • Practicar el ayuno informacional, consiste en tomarse periódicamente un tiempo ( uno, dos, tres días o más) durante los cuales dejamos de interesarnos por cualquier fuente de información o noticias, nos desconectamos de TV, radio, correos, periódicos… ese tiempo podemos dedicarlo a leer novelas, escuchar música, ver películas, tomar el sol, pasear, hacer deporte, cocinar, pintar, etc… hablar de cualquier cosa que no sea noticia con la pareja o los amigos.

Ya sé que no resulta fácil, pero es una experiencia muy interesante que aclara la mente, nos devuelve la concentración y nos permite estar más en contacto con la realidad de nuestro entorno inmediato.

viernes, 27 de enero de 2012

¡Tenemos varios cerebros!


La ciencia neurológica nos revela hoy que la inteligencia está distribuida por todo el cuerpo, según revela el trabajo del investigador Robert K. Cooper. Siempre que tenemos una experiencia esta no va directamente al cerebro para poder reflexionar sobre ella, sino que primero llega a las redes neurológicas de la región intestinal y del corazón. Puede parecer extraño, pero así es, en el intestino y en el corazón tenemos células nerviosas ó neuronas que ejercen una función muy similar a las de nuestro cerebro. ¡El segundo cerebro es el del intestino y el tercero el del corazón!

Según el Dr. M. Gershon, especialista en la nueva ciencia de la neurogastroenterología y autor de “El segundo cerebro”, el circuito de neuronas o redes celulares que se localiza en nuestro intestino funciona independientemente para recordar, aprender e influir sobre nuestras percepciones y conductas. Cualquier experiencia vivida crea un “sentimiento intestinal” que se manifiesta en hormigueo o nudo en el estómago, sentimos con las tripas, aunque a menudo pasa desapercibido por falta de atención, y porque nuestro umbral de percepción no está acostumbrado a captarlo o relacionarlo, hasta que el aviso es lo suficientemente fuerte para obligarnos a reparar en ello.

El corazón tiene igualmente células nerviosas unidas por una red de neurotransmisores*, con un tamaño similar al de varias áreas de nuestro cerebro craneal, su campo electromagnético es mucho más potente que el del cerebro y es medible hasta unos 3 m de distancia y también actúa independientemente. Aprende, recuerda y responde con sus propias respuestas ante las situaciones de la vida. Además tiene ciertas habilidades como la intuición, que viene a confirmar por la medicina occidental, lo que las antiguas culturas orientales nos enseñan con la meditación, de que el ritmo del corazón puede alterar la efectividad del pensamiento cerebral. Se está demostrando en investigaciones que el ingenio, la iniciativa y la intuición nacen del corazón. Este cerebro además está más abierto a la vida en busca de una comprensión nueva e intuitiva de lo que más importa a la persona, es muy probable que en él resida gran parte de la llamada “inteligencia emocional”, como la empatía, la conciencia emocional de uno mismo, el optimismo, la iniciativa, la vocación de servicio, la alegría, la inspiración, la confianza en uno mismo y en la vida.

Pero para tomar conciencia de ello hay que estar atentos, saber mirar y escuchar las señales tanto de nuestro cuerpo como de nuestro corazón para poder sacar a la luz todos estos tesoros y disfrutarlos. Desde ahí podemos empezar a cambiarnos individualmente, ya que sólo así conseguiremos cambiar el mundo… Para ello no hay atajos, ni pócimas mágicas… las herramientas necesarias son las de siempre… voluntad, paciencia, perseverancia y responsabilidad. Animo el viaje merece la pena…

*Los neurotransmisores son moléculas de sustancias químicas que se producen en el cerebro ante un impulso nervioso y que permiten la conexión de las neuronas entre si para crear nuevos impulsos nerviosos.


viernes, 20 de enero de 2012

Heridas

La vida de las personas no siempre es un camino de rosas. Desgraciadamente en algunos casos, hay personas que sufren situaciones terribles que les dejan una profunda huella de por vida.

Ese sufrimiento o ese dolor cuya huella y se instala en lo más hondo de su mente generando emociones y sentimientos de rabia u odio, que alimenta a lo largo de los años unos procesos degenerativos que van afectando al cuerpo creando todo tipo de enfermedades que además de causar aún más dolor, ahora en lo físico, van poco a poco destruyendo a la persona, culminando así el daño que se inicio muchos años atrás.

De sobra sabemos que no podemos cambiar el pasado y que el futuro está por venir o debería decir por crearse y lo único que podemos hacer es procurar en el presente configurar día a día ese futuro, tratando de darle en la medida de lo posible, una forma satisfactoria.

Para ello, lo único que se puede hacer es tomar conciencia de la situación que os causa el daño y poner todo el empeño en sacar el odio y la rabia interiorizados ya que de seguir manteniéndolo la persona sigue sufriendo igual que en el aquel momento en que fue inicialmente herida.

Siempre que hay apego hay miedo a perder algo o alguien, ya sea algo positivo o algo negativo de esta forma en algún momento la victima pasa a ser su propio verdugo y es incapaz de salir de una relación destructiva manteniéndose en una huida hacia delante. A veces también puede llegar a pensar que si deja de odiar puede estar traicionándose a si mismo y mantiene el apego. Por eso el primer paso está en tomar conciencia de ello para poder llegar a perdonar o a perdonarse, ya se que no es nada fácil, pero hay que intentarlo si se quieren recuperar las ganas de vivir y disfrutar de las nuevas oportunidades que les ofrece la vida.

Existen técnicas de psicología que ayudan a superar traumas profundos vividos en la infancia, como por ejemplo la técnica de EMDR que utilizo en las sesiones de psicoterapia y que da excelentes resultados. No obstante en algunos casos el daño es tan grave que llegado a afectar a la estructura mental y no siempre se puede aplicar esta magnífica técnica. En esos casos tenemos que dar mucho apoyo a esa persona y enseñarle alguna técnica para que consiga sacar esa rabia y ese odio que perpetua su sufrimiento y le está matando.

Una forma de sacarlo puede consistir en ayudarle a expresarlo de alguna manera que le resulte factible, ya sea mediante ejercicios físicos, mediante la escritura, el dibujo o la pintura, o incluso la música. Poco a poco la persona se va vaciando de la rabia y el odio que deja de alimentar la herida y permite que está empiece a sanar. Empieza a cambiar su forma de pensar, va toma plena conciencia a niveles profundos de que ya no existe aquel peligro inicial o dependencia y ya no necesita seguir odiando ni sentir miedo, solo entonces desde ese punto de lucidez y aceptación, puede iniciarse una curación.

Debemos darnos cuenta del poder de nuestra mente que puede tanto generar bienestar como crear muchísimo dolor e infelicidad en nuestras vidas, según como reaccionamos ante las situaciones que nos ocurren; podemos elegir qué hacer: obsesionarnos con ellas y perder tiempo y energía, o pasar página y concentrarnos en otras que realmente nos satisfacen.

Conviene por lo tanto estar alertas para mantener siempre una actitud positiva y evitar cualquier forma de intoxicación de tipo mental, emocional o físico que produce miedo y que puede conducirnos a la depresión, la desesperación o alguna enfermedad física. Debemos esforzarnos por tratar de darle la vuelta por difícil que pueda parecernos ya que esa será siempre nuestra mejor medicina.

viernes, 13 de enero de 2012

Más minimalismo


Creo que ya he comentado en este blog que en tiempos de crisis un buen remedio consiste en desarrollar una mentalidad minimalista. Ya sabemos que no podemos dejar de consumir, sin embargo en estos tiempos no nos queda más remedio que consumir lo que realmente necesitamos.

La filosofía minimalista nos enseña que podemos vivir mejor utilizando las herramientas o lascosas que nos permitan hacer lo que tenemos que hacer y disfrutar de nuestra vida, evitando un consumismo excesivo. No me malinterpreten. Me refiero a que no es malo comprar y consumir aquello que necesitamos realmente, si podemos permitírnoslo claro, pero no andar cambiando por capricho cada año, aquellas cosas que utilizamos habitualmente y que están perfectamente operativas, tratemos de alargarles un poco la vida.

También en esta línea minimalista podemos centrarnos en las pequeñas cosas, fomentar actitudes sencillas, por ejemplo, evitando coger el coche para hacer aquellos recorridos que podemos hacer caminado, además así hacemos ejercicio, que es muy sano. Hacer como se hacía antes, hace un par de generaciones, evitar comprar a plazos, siempre que es posible y sobretodo no caer en la tentación de todo lo que nos quieren vender con la publicidad. En una palabra, usar el sentido común elaborar presupuestos y no gastar más de lo tenemos, ya que al parecer esa actitud según nos dicen los entendidos, es lo que ha motivado la crisis… A mi modo ver puede que haya algo de razón en ello, aunque por supuesto no se trata solo de eso.

Existe además un factor no sólo ecológico sino también humanitario para ser minimalista y está en que la mayor parte de los productos o aparatos que consumimos ahora (teléfonos, tabletas, ordenadores, Ipods, etc…) están construidos con materiales bastante escasos. Hace poco leía sobre el tristemente famoso “coltan” que es un mineral que sirve para la elaboración de todos estos productos y que se encuentra en su mayor parte en Africa. Sin embargo, en lugar de dar la oportunidad de salir de la pobreza a este tan maltratado y sufrido continente, parece que la producción de dicho mineral lo está hundiendo más aún si cabe, en la miseria, fomentando guerras, hambrunas y sufrimiento, ya que las empresas que compiten por la compra del mineral fomentan esta situación para poder ser competitivas en los mercados del primer mundo y empujarnos a comprar sus productos, cambiando cada año de móvil u otros aparatos por el estilo. De esta forma, por desconocimiento, somos cómplices de que se mantenga esta situación.

En la era de Internet considero que más que nunca podemos ser minimalistas. Se suponía que con los ordenadores se iba a reducir el consumo de papel y no es así, se siguen talando muchos árboles porque aún se necesita acumular y saturarse de impresos en lugar de aprender a usar adecuadamente las herramientas informáticas de que disponemos para organizar el trabajo y evitar el caos. El minimalismo tiene mucho que ver con ser consciente, es decir, comprender el alcance de nuestras decisiones.

El minimalismo no implica el dejar de consumir, sino de aprender a consumir mejor de una forma consciente, comprando solo aquello que necesitamos, dando otro uso a lo que no necesitamos, regalándolo, cambiándolo o vendiéndolo, y de esa manera poder aprovechar mejor los recursos de que disponemos para hacer otras cosas que nos produzcan satisfacción sin ocupar lugar. Podemos emplearlos en aprender un idioma, hacer música o cualquier otro arte, centrarnos en nuestro crecimiento personal, etc… y también podemos viajar o invertirlo pensando en el futuro.

“No es mas rico el que más tiene sino el que menos necesita”.


viernes, 6 de enero de 2012

Un año más ponemos el contador a cero

Empezamos un año más y no viene mal hacer balance de lo que ha sido para cada un@ el año anterior. Podemos ver por donde vamos con los proyectos que iniciamos hace un año o más, si fueron a más largo plazo, los éxitos y también los fracasos. La satisfacción/frustración conseguida y sobretodo lo que hemos aprendido. Si, eso es lo más importante, mucho más que los éxitos o los fracasos que hayamos podido tener, ¿qué hemos aprendido con estas nuevas experiencias?

Una vez realizado este ejercicio plantearnos nuevos retos y proyectos para este año. ¿Que sueños decides realizar en los próximos 12 meses? ¿Porque se trata de eso, no? De realizar tus sueños, pues nada hay más satisfactorio, inspirador, motivador y generador de autoestima y autoconfianza que la realización de un sueño personal.

También puede que decidas aprovechar el inicio de un nuevo año para cambiar algún hábito, alguna costumbre o incluso una forma de vida completa. Iniciamos un nuevo ciclo así que vete pensando en cual es tu Proyecto 2012, ¿cómo quieres que sea este nuevo año?. No te preocupes por lo que digan los demás, ni por las previsiones pesimistas, tu sigue tu camino, nunca se sabe cuando, ni donde puede surgir la oportunidad, hay que estar preparad@ y cazarla al vuelo… Animo y manos a la obra!

¿Cómo se hace?

1.- Empieza por anotar todo aquello que quieres realizar durante este año, lo que quieres hacer, o dejar de hacer y lo que más te conviene. Trata de ser lo más realista posible y anota todo lo que se te ocurra.

2.- En una libreta anota tus propósitos para el 2012, escribe por orden de importancia los que hayas elegido (hacer ejercicio, perder peso, aprender un idioma o iniciar una formación, viajar a…, etc…) Es mejor que elijas solo unos pocos para no agobiarte y mantenerte firme en tus propósitos; procura también que sean cosas que realmente puedas hacer.

3.- Ahora elabora la lista de los pasos necesarios para conseguirlo. Establece también fechas concretas para hacer cada una de las cosas que te propones (Ej.: ir al gimnasio, a la piscina o a caminar, qué días, a qué horas, visitar gimnasios o piscinas más cercanas a la casa o al lugar de trabajo para ver horarios y hacer inscripción, o bien ver recorridos de una duración determinada para caminar; comprar ropa adecuada, quedar con algún acompañante, etc. En el caso del ejercicio procura que sea algo lúdico y divertido ya que si te lo planteas como un castigo no duraras mucho… sobretodo, no lo olvides, ¡quiérete!.

Repite la operación para cada uno de los propósitos creando así un proyecto claro y concreto. Posteriormente ya irás encajando las distintas actividades en función de los horarios para que te resulte cómodo y factible sin ser fuente de stress.

4.- Utiliza tu agenda o los avisos de recordatorio del móvil para no olvidarte de nada cuando te lances y empieces a realizar tus propósitos.

5.- No olvides hacer un seguimiento para comprobar los resultados y ver en que medida se están cumpliendo tus metas (Ej. Si has mantenido el ritmo de asistencia al gimnasio, o a caminar a lo largo del mes, las veces que no lo has hecho y qué te lo ha impedido, anotar la pérdida de peso al final de cada mes, etc..)

“Se alcanza el éxito convirtiendo cada paso en una meta y cada meta en un paso”