viernes, 13 de abril de 2018

Egoïsmo




El Primer Ministro de la Dinastía Tang fue un héroe nacional por su éxito como estadista y como líder militar. Pero a pesar de su fama, poder, y salud, se consideraba un humilde y devoto Budista.

A veces visitaba a su maestro Zen favorito para estudiar con él, y parecía que se llevaban bien. El hecho de ser primer ministro parecía no afectar su relación, que parecía ser la de un venerado profesor y un respetuoso alumno.

Un día, durante su visita usual, el Primer Ministro le preguntó al maestro:

- "¿Su Reverencia, qué es el egoísmo de acuerdo al Budismo?"

La cara del maestro se volvió roja, y con una voz condescendiente e insultante, le respondió:

- "¿Qué clase de pregunta estúpida es esa?"

Esta respuesta inesperada impactó tanto al Primer Ministro que se quedó callado y furioso. El maestro Zen sonrió y dijo:

- "ESTO, Su Excelencia, es egoísmo".




viernes, 30 de marzo de 2018

Primavera


El sol en Aries
Nos trae la primavera
Tierra despierta

Olores, colores
Belleza de las flores
La vida luce

La naturaleza
Es pura efervescencia
La vida fluye



viernes, 16 de marzo de 2018

Dientes de león


Un hombre que se sentía muy orgulloso del césped de su jardín se encontró un buen día con que en dicho césped crecía una gran cantidad de dientes de león. Y aunque trató por todos los medios de librarse de ellos, no pudo impedir que se convirtieran en una auténtica plaga.

Al fin escribió al Ministerio de Agricultura, refiriendo todos los intentos que había hecho, y concluía la carta preguntando:

- “¿Qué puedo hacer?”

Al poco tiempo llegó la respuesta:

- “Le sugerimos que aprenda a amarlos”

Anthony de Mello



viernes, 2 de marzo de 2018

Agua


Olas violentas
Cual furias desatadas
que se estrellan

Sobre las rocas
Fluyen ríos de espuma
hasta la arena

Elemento agua
De la calma a la furia
Siempre cambiando





viernes, 16 de febrero de 2018

¿Donde está el paraguas?


Al cabo de diez años de aprendizaje, Zenno creía que ya podía ser elevado a la categoría de maestro zen. Un día lluvioso, fue a visitar al famoso profesor Nan-in.

Al entrar en la casa de Nan-in, este preguntó:

- "¿Has dejado tu paraguas y tus zapatos del lado de afuera?"

- "Por supuesto", respondió Zenno. "Es lo que manda la buena educación. Actuaría de la misma manera en cualquier lugar."

- "Entonces dime, ¿pusiste el paraguas a la derecha o a la izquierda de tus zapatos?"

- "No tengo la menor idea, maestro."

- "El budismo zen es el arte de tener conciencia total sobre lo que hacemos", dijo Nan-in.

– "La falta de atención a los pequeños detalles puede destruir por completo la vida de un hombre. Un padre que sale corriendo de la casa puede olvidar un puñal al alcance de su hijo pequeño.

Un samurai que no mira todos los días su espada, terminará por encontrarla oxidada cuando más necesite de ella. Un joven que olvida llevarle flores a su amada va a terminar por perderla."

Y Zenno comprendió que aunque conociera bien las técnicas zen del mundo espiritual, había olvidado aplicarlas en el mundo de los hombres.




viernes, 2 de febrero de 2018

Como el tiempo


Como el tiempo
Algo que se escapa
de luz y sombra

Como el agua
Fluyendo por su cauce
sin cesar día a día

Por su camino
Arrastrando sin piedad
toda la vida.

viernes, 19 de enero de 2018

La mano del sabio


Cuento Zen

Un sabio vivía santamente, distribuyendo enseñanzas y consejos a sus discípulos y a quien quiera que se dirigiera a él.

Un día, uno de sus seguidores vino a su cabaña y se lamentó de que su mujer era muy avariciosa. Había intentado todo para hacerle comprender que la generosidad es una virtud muy importante en la vida, pero todo había sido en vano.

Entonces el sabio emprendió camino y fue a visitar a la mujer del discípulo. Una vez llegó a su casa, sin mediar palabra, cerró su puño y lo colocó delante de la mujer. Ésta quedó asombrada.
— ¿Qué quieres decir con esto? –preguntó sorprendida la mujer.
— Imagina que mi puño fuese siempre así. ¿Cómo lo definirías? –le
pregunta el sabio.
— Deforme –respondió ella.

Entonces él abrió la mano totalmente ante la cara de la mujer y dijo:
— Y ahora imagina que fuese siempre así. ¿Qué cosa dirías?
— Que es otro tipo de deformidad –dijo la mujer.
— Si entiendes esto –concluyó el sabio –eres una buena mujer y estás en el buen camino, continúa por él.

Y se marchó. Después de aquella visita, la mujer ayudó al marido no sólo a ahorrar, sino también a distribuir a los necesitados.






jueves, 4 de enero de 2018

De mitos y cuentos


Sin importar nuestra edad, somos como niños, debemos reconocer que nos encantan los cuentos y los mitos griegos son ideales en ese sentido porque lo abarcan todo, y porque son la base de nuestra cultura occidental, nos llegan  muy hondo porque son un reflejo del funcionamiento de nuestra psique. Los dioses griegos son muy humanos en cuanto a sus cualidades y sus defectos, en sus andanzas revelan toda la gama de emociones humanas, sus ambiciones, celos, rabia, venganzas, impulsos, afectos, seducción, infidelidad, unos instintos  sexuales desbocados a veces, sin preocuparse de los tabúes, les llevan a mezclarse sin reparos en relaciones hetero u homosexuales, entre miembros de la familia, o con los humanos, que les adoran; se transforman en animales o elementos de la naturaleza, protagonizan o manipulan gestas épicas llenas de aventuras, misteriosas, divertidas o dramáticas y sangrientas y sobre todo son inmortales y lo son porque siguen viviendo en nuestro subconsciente como pautas de comportamiento

Para los griegos, el Olimpo era algo así como para nosotros la factoría de cine de Hollywood que como veis se encontró con los guiones de sus películas ya escritos en griego, y que nos siguen entreteniendo, porque nos siguen gustando los cuentos, menos los que nos cuentan los políticos, claro.

A través de los mitos encontramos los arquetipos que representan, que según nos enseñó Carl G. Jung, son símbolos compartidos a través del inconsciente colectivo de forma universal por todos los individuos en todas las culturas y que son un reflejo de los comportamientos y relaciones humanas.  También los podemos encontrar en las manifestaciones culturales (teatro, cine, baile, pintura, escultura, etc), así como en los sueños.

A lo largo de este año 2018, los mitos griegos van a ser la fuente de los temas que voy a proponer en un Proyecto Foto-creativo que llevamos a cabo desde hace algunos años con un grupo de amigos y familiares en FaceBook. A lo largo del año vamos a viajar al Olimpo para hacer una inmersión en la mitología griega para refrescar nuestra memoria cultural, aprender algo más con los arquetipos sobre nuestro carácter y divertirnos sacando fotos.

Os deseo a todos un Feliz Año 2018. 
Françoise M.




viernes, 22 de diciembre de 2017

Final y comienzo de ciclo





Se nos acaba el año. Vuelven fechas significativas, pues es evidente que en nuestra cultura la Navidad y los festejos de fin de año son el referente que señala el final de una etapa de 12 meses y el inicio de otra con el nuevo año.

A lo largo de esos doce meses puede haber ocurrido de todo, desde lo mejor hasta lo peor, en estos casos el paso del tiempo puede ser como un rodillo que a veces nos cambia la vida para siempre. Para los que vivimos esa situación, en estas fechas llevamos muy mal las ausencias de seres queridos que ya no volverán y que toman forma en los recuerdos de momentos irrepetibles que reabren heridas y nos arrastran hacia un agujero negro ahogándonos un año más en el dolor.

El ambiente festivo y de frenético consumismo que nos asalta en cuanto salimos del remanso de paz de nuestra casa, nos obliga a vivir una especie de esquizofrenia controlada, ajenos a todo ello, ávidos de paz y de silencio en estos momentos para recordar la película de nuestros recuerdos, nos sentimos fuera de ese mundo incoherente que los demás viven con un optimismo a menudo ficticio como un enfermo bipolar en su fase maníaca antes de caer en la fase depresiva al iniciarse el nuevo ciclo y afrontar el inicio de un nuevo año.

Con la llegada del nuevo ciclo,  regresamos a la normalidad, vuelve la paz, el silencio a nuestro alrededor, con la rutina que hace más llevadera la herida, al menos hasta la próxima Navidad. Poco a poco nos reinventamos, con la ayuda de los seres queridos que nos rodean y nos apoyan, nos esforzamos por vestirnos un nuevo traje que adornamos con algunas nuevas ilusiones y proyectos que nos van a iluminar el trayecto durante estos  nuevos 12 meses.


Para este nuevo ciclo pido paz, salud y fuerza de voluntad para seguir adelante disfrutando del afecto de los que nos rodean. Lo mismo os deseo a todos.

Un cariñoso saludo.
Françoise

 

viernes, 1 de diciembre de 2017

Humildad - Cuento Zen





























A un visitante que a sí mismo se definía como "buscador de la Verdad" le dijo el Maestro: "Si lo que buscas es la Verdad, hay algo que es preciso que tengas por encima de todo".

"Ya lo sé: una irresistible pasión por ella".

"No. Una incesante disposición a reconocer que puedes estar equivocado".