viernes, 29 de noviembre de 2013
Un momento de paz a diario
viernes, 6 de julio de 2012
Claves para hacernos mayores y felices (4)
- Desarrollar una forma de pensar más libre y con un mayor sentido de la tolerancia
- Ser optimistas, y mantener el buen humor, tratando de relativizar las pruebas de la vida, buscando siempre las ventajas de lo que nos enseñan, sobre los inconvenientes
- Evitar vivir anclados en el pasado y tener proyectos de futuro aunque sea a medio o corto plazo
- Olvidarse del resentimiento, liberarse de aquellas emociones reprimidas, de recuerdos dolorosos, aprender a perdonar y a perdonarse
- Evitar el aislamiento, lo cual no implica poder disfrutar de momentos de soledad creativa
- Mostrar disponibilidad cuando los demás necesiten nuestra compañía o nuestro consejo
- Evitar a toda costa el aburrimiento y la tristeza.
- Relacionarse con personas cuya conversación nos resulte interesante y motivadora
- Fluir realizando actividades que agradables y apasionantes
- Mantener la alegría. Al parecer en idioma hebreo la misma palabra “Guil” significa edad y también alegría.
viernes, 29 de junio de 2012
Aceptar envejecer (3)

viernes, 22 de junio de 2012
Podemos elegir cómo envejecer (2)
viernes, 15 de junio de 2012
2012 año del envejecimiento activo (1)
viernes, 17 de febrero de 2012
Gestionar el estrés
Vivimos tiempos estresantes en una sociedad estresada. Veamos hoy de qué forma podemos ir reduciendo esta tensión, ese estrés que hace que cada vez nos exigimos más a nosotros mismos.
Cuando nos vemos sometidos a mucha tensión, ya sea por algo externo procedente del ambiente o por motivos internos que perturban nuestro equilibrio emocional, nuestro cuerpo reacciona ya sea con el deseo de huir de la situación o bien preparándose para luchar y afrontar el peligro. Esta reacción activa casi todos los órganos y funciones de nuestro cuerpo, el cerebro, el sistema nervioso, el corazón, varias hormonas, el sistema digestivo y el muscular. Podemos decir que es un estímulo que nos agrede tanto emocional como físicamente, ya sea que el peligro sea real o simplemente percibido como tal.
En cualquier caso sus consecuencias pueden producir hipertensión arterial, gastritis y úlceras en el estómago e intestino, disfunción renal, insomnio, agotamiento físico y alteraciones en el apetito.
En nuestra reacción al estrés influye en el carácter, las experiencias pasadas, los hábitos y costumbres, que hacen que nos tomemos las cosas de forma muy diferente y acabemos más o menos estresados. Sin embargo, siempre podemos aprender nuevos hábitos más saludables que nos ayuden a hacer las cosas más sencillas, para mejorar nuestro equilibrio emocional. Veamos algunas ideas que tal vez puedan ayudar a relajarse.
Lo primero y básico: Respirar. Respira hondo, lentamente, hazlo varias veces, verás como poco a poco tu mente se va tranquilizando y las ideas se van aclarando…
Presta atención a las necesidades de tu cuerpo, cuando te sientas cansado, tomate un descanso, cuando te sientas nervioso, inquieto, angustiado, procura salir a caminar un rato, haz un poco de ejercicio para soltar la tensión; cuando sientas que la rutina te aplana, haz algo diferente a lo habitual.
Organiza tu trabajo, tus actividades y todas aquellas cosas que necesitas obligatoriamente, pero procura estar abierto a cualquier novedad, improvisación o sugerencia de los tuyos en tu vida personal, y disfruta de todo aquello que te ofrece el momento presente.
Aprende a decir NO cuando sientas que alguien intenta obligarte o aprovecharse de tu amabilidad, si no deseas hacerlo, así evitarás frustraciones y los demás entenderán que eres una persona sincera y que pueden contar contigo si dices SI cuando quieres decir SI y NO cuando realmente no puedes o no quieres. Aprende a discriminar entre lo que realmente es importante y lo que no lo es. No te satures de compromisos y actividades.
Procura sentirte bien con cualquier cosa que hagas, siempre que sea posible procura acompañarlas de algo que te motive y te guste, por ejemplo: Rodéate de fotos bonitas, que te inspiren, pon una música de fondo que te guste, quema algún tipo de incienso que estimule agradablemente tus sentidos, se amable y evita situaciones frustrantes o que te produzcan resentimiento.
Tómate a diario unos minutos de soledad durante los cuales puedes meditar o simplemente estar en paz sin hacer nada y sin pensar en nada.
Cualquiera que sea tu edad, aprende algo nuevo, lee, cuida tu crecimiento personal. Aprende sobretodo a conocerte, a canalizar tus emociones y mejorar cada día un poco más como ser humano.
Al menos un día a la semana desconéctate de todo y dedícate a alguna actividad, algún hobby que te guste, que te permita dejar fluir tu creatividad y recargarte las pilas.
Finalmente cuida tus recursos, gestiona y mantén controlados tus ingresos o haberes, ten algo de ahorro para paliar situaciones difíciles, imprevistas y poder afrontarlas.
Confío en que estos consejos ayuden a evitar el estrés usando de forma más adecuada el tiempo y la energía en el día a día, manteniéndonos en forma y con la mente en positivo.



























