domingo, 25 de octubre de 2009

Fotos de Calles

Con frecuencia a los aficionados a la fotografía, cualquier cosa que se nos ponga al alcance del objetivo nos parece interesante,  algunas veces por su aspecto estético, otros por su impacto en el ambiente o en nuestra propia mente, porque despierta algo que tenemos dentro.

Reconozco que la fotografía nos hace curiosos en la doble acepción de esta palabra, tanto la de ser diferentes, porque nos interesamos por cosas que para los demás pasan totalmente desapercibidas y les resultan totalmente indiferentes y también en la otra, porque la curiosidad hace que siempre estemos buscando algo nuevo, algo diferente, algo llamativo, o sencillamente algo totalmente ordinario que visto desde  un ángulo determinado  se nos antoja como totalmente distinto y que puede llegar a ser paradójicamente estético o impactante.

Es innegable que para la mayor parte de nosotros el objetivo de nuestra  afición además de la diversión que nos proporciona, es conseguir LA FOTO, (así todo en mayúsculas) esa foto puede ser  nuestra foto perfecta en cuanto à la técnica fotográfica, la luz, la oportunidad del momento, etc … una de esas que encontramos  a veces en los PPS de calidad y que nos impactan.

Solemos manejar montones de fotos que tenemos que terminar por catalogar : Flores, niños, casas, paisajes, puestas de sol, gatos, perro, bicicletas, barcos, actividades de todo tipo, puertas, colores, y así hasta el infinito….

Hoy  os presento algunas de mis fotos de calles, esos lugares tan comunes para todos nosotros, calles que son simples lugares de paso, calles como lugares de encuentro, lugares donde  se reflejan sus habitantes, donde encuentra arte, a veces también lugares donde  por desgracia algunos tienen que vivir; calles iluminadas, calles alegres, calles tristes y oscuras, etc

Calle de Córdoba cercana a la Mezquita

Escultura en una calle de Venecia

Escultura en una calle de Roma

Mercadillo en una calle de Túnez

Calle en Montmartre (Paris)

Estatua de Woody Allen en una calle de Oviedo

Calle en el Barrio Gótico de Barcelona

El tranvía en una calle de Santa Cruz de Tenerife

Calle céntrica en Sevilla

La Gran Vía  en Madrid

Alcantarillas humeantes en una calle de Nueva York


Calle de Manhatan en Nueva York

domingo, 18 de octubre de 2009

Otoño

Me gusta el otoño. Atrás queda el agobiante calor veraniego, apetece sentir nuevamente el frescor estimulante de la brisa y la lluvia que cae sobre la tierra sedienta.

El otoño despierta todo un universo de sensaciones que estimulan los sentidos, en primer lugar toda esa diversidad de colores cálidos que iluminan y asombran la vista cuando paseamos por un parque o un bosque; los sonidos algo más tenues parecen más íntimos, como el suave crujir de las hojas secas al caminar; nos envuelven olores profundos, el de la tierra humedecida por la lluvia, y ese tan característico de los montones de hojas que se queman y que me trasladan siempre a mi infancia…; el sabor de las frutas maduras que se han rezagado, en especial el de las uvas, tan dulces; finalmente los contrastes sobre la piel, entre el frescor del aire en el paseo matutino y la suavidad de los rayos del sol al medio día.

Todo ello me sugiere que el otoño es como volver a casa después de un largo viaje, con la maleta llena de recuerdos y de regalos.

También en la vida de las personas la llegada del otoño puede ser una etapa estimulante, y creativa. Si nos centramos en el presente y no añoramos obsesivamente etapas pasadas, nos daremos cuenta de que por fin disponemos de tiempo para hacer muchas de aquellas cosas a las que habíamos echado un vistazo y que tuvimos que posponer, las emociones han madurado y resultan más dulces y sabrosas, se relativizan las cosas, nos podemos mostrar tal y como somos, en general tememos menos ser sinceros, ya sabemos lo que NO queremos y empezamos a aceptarnos y aceptar a los demás tal y como son.

En ese momento en el que empezamos a conocernos mejor, a querernos un poco más, a ser más sinceros con nosotros mismos y con los demás, siempre y cuando nos acompañe la salud podemos dedicar también una parte de nuestro tiempo a ayudar a otros cuando lo necesiten…

Algunas de mis fotos de otoño

lunes, 12 de octubre de 2009

¿Que quieres que te pongan en la lápida…?

“¿Que quieres que te pongan en la lápida el día que te mueras?” me preguntó hace unos días una persona que esta pasando por una grave crisis personal.

Reconozco que me quedé un poco “a cuadros” algo así como cuando vemos en una pantalla una imagen pixelada descompuesta en un montón de cuadritos… Aunque por mi actividad suelo tener la costumbre de intentar ponerme en el lugar de los demás, hasta ahora nunca me había planteado ponerme en la piel de un muerto, para saber lo que pudiera desear que los demás pensaran de él… Me quedé mirando a esa persona y le reconocí que sinceramente nunca lo había pensado, pero que lo pensaría.

Realmente lo que le preocupaba era qué huella podría dejar de su paso por este mundo pero no solo por “el qué dirán” sino más bien por aquello de que cuando llegase al final de su vida, ella misma pudiera pensar que su vida había valido la pena.

Efectivamente, como me comentaba, muchas personas se esfuerzan por que se les reconozca y se les recuerde como personas relevantes por sus hechos, sobre todo en el ámbito profesional o social, sin embargo, ella deseaba que se la aceptara y recordara simplemente por el hecho de haber vivido y disfrutado de la vida, no desde un enfoque hedonista, tan solo desde una perspectiva sencilla, honesta y relajada, sin rehuir el esfuerzo cuando es preciso. Esto que puede parecer lo más simple, no lo es precisamente.

Las personas somos muy parecidas aunque tan distintas unas de otras… cada una, en función de las propias experiencias que va encontrando en su camino valora más en cada momento unas cosas u otras. Personalmente, opino que poco importa lo que pongan en la lápida o lo que piensen los demás, de todos modos podemos estar tranquilos porque ya sabemos que siempre se habla bien de los muertos…  para mi, lo que importa es lo que hemos aprendido como seres humanos, como lo hemos vivido, y si nos sentimos en paz al llegar al final del camino.  Lo resumen los versos de  Antonio Machado : “Caminante no hay camino, se hace camino al andar…”. Y tú, ¿ has pensado ya en tu epitafio?

Estos días siguiendo mi camino, me he encontrado con las huellas de los Guanches, antiguos pobladores de estas islas donde vivo,  y de quienes se está sacando a la luz su olvida sabiduría.

Paisaje de aspecto lunar en la Reserva Ambiental de San Blas en el sur de Tenerife


Lugar de culto de los Guanches




Contrastes.

Ver más fotos en mi galería http://www.flickr.com/photos/fmo

sábado, 3 de octubre de 2009

Errores


“Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él”. Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.

Me parece interesante reflexionar sobre esta frase ya que muchas veces nos dejamos llevar de ideas u opiniones colectivas sobre temas de poca relevancia real, pero que los medios transmiten a bombo y platillo, que invaden nuestros buzones y que por inercia reenviamos sin darnos cuenta de que es un craso error el abundar en ello.

Estos días una persona de mis contactos, me lo recordó, después de recibir el reenvío de un mensaje mío poco acertado referente a un tema de estos.

Sí, a veces nos equivocamos, las prisas, la inmediatez del correo electrónico, una respuesta impulsiva a una situación absurda o ridícula, el seguirle la broma a alguien que en un momento dado nos cae gracioso, puede hacernos a veces incurrir en graves errores que sin pensarlo pueden molestar o causar daño a otras personas.

Por supuesto que no es conveniente, ni oportuno juzgar a los demás ya sea por su aspecto, por sus reacciones o decisiones en un momento dado, ya que nadie puede ponerse en la piel del otro. Todos nos equivocamos en algún momento, y aunque el equivocarse de vez en cuando no es tan malo, si nos damos cuenta con ello de por donde vamos, pues así podemos “volver a poner nuestro reloj en hora”, como se suele decir en Francia, siempre y cuando tengamos claro de cual es la hora buena… Sin embargo, no podemos dejar de estar atentos a todo lo que nos llega, a las posibles consecuencias de lo que hacemos o decimos de ello.

No hay que tener miedo a salirnos del rebaño cuando el ruido es demasiado ensordecedor… y darle a la tecla de Borrar en lugar de Reenviar… Yo me comprometo a estar atenta y hacerlo a partir de ahora.

Fotos de Otoño






domingo, 27 de septiembre de 2009

Confiar en nosotros mismos



“Me pesa no haberlo hecho antes”. Eso fue lo que me dijo una persona muy cercana que acaba de iniciarse a las nuevas tecnologías y empieza a encontrarle su lado bueno. Teniendo en cuenta que se trata de una persona que ya ha superado la edad de la jubilación, me parece una afirmación sincera y valiente. Pero la cosa no acaba ahí, añadió, también me pesa no haberme sacado el carnet de conducir !!

Estas afirmaciones procedentes de una persona trabajadora, emprendedora que ha sabido salir siempre de situaciones críticas y ha sacado adelante con éxito un negocio y sin embatgo, a pesar de su excelente nivel de inteligencia se marcó a si misma unas limitaciones. Hasta hace unos meses se sentía totalmente inapta para manejar un ordenador, es más se bloqueaba ante el teclado…

Una reciente caída la obligó a inmovilizarse durante varias semanas y como es una persona muy activa, el aburrimiento y mi insistencia la llevaron a acercarse al ordenador, lo cual está manejando ya también con notable éxito, abriendo su mente a un nuevo mundo de comunicaciones y aprendizaje…

¿ Cuantas veces nos ha ocurrido que pensamos que no podemos ?, que no sabremos hacer tal o cual cosa y una situación fortuita nos obliga a hacerlo y vemos que sí, que podemos, entonces caemos en la cuenta de otras muchas cosas que por miedo al fracaso hemos dejado de hacer, porque nos hemos infravalorado… es muy duro darse cuenta de eso en ciertas etapas de la vida, aunque ésta es generosa y con frecuencia nos ofrece una nueva oportunidad, porque nunca es tarde para aprender, para crecer… Merece la pena re-pensar todas esas cosas que tenemos pendiente.

Como estos fuegos artificiales estalla nuestra conciencia cuando nos damos damos cuenta de lo que podemos hacer...



sábado, 19 de septiembre de 2009

Fresas


En momentos de tensión o desesperación, los miedos afloran, aparece la angustia y nos bloqueamos, nos obsesionamos con lo que hemos perdido o estamos a punto de perder. Sentimos que sin Ello, todo se acaba, no hay salida lo cual hace que se refuerce el miedo y la tensión siga subiendo.

En esos momentos suelo recordar un cuento Zen que ilustra perfectamente la situación y nos induce a darnos cuenta de lo importante de estar atentos y abiertos especialmente en esas situaciones más dramáticas.

"La fresa.
Un día, mientras caminaba a través del desierto, un hombre se tropezó con un feroz tigre. Se puso a correr, pero pronto llegó al borde de un profundo barranco. Desesperado por salvarse, descendió hasta una rama y quedó colgando sobre el fatal precipicio.

Mientras se sostenía, dos ratones salieron de un agujero del acantilado y comenzaron a roer la rama.
Repentinamente, notó que en la rama había una suculenta fresa silvestre.
La cogió y se la puso en la boca.
¡Estaba increíblemente deliciosa!"

No hay nada peor que una obsesión, esa forma de pensamiento circular, cerrado y estéril que nos devuelve siempre al mismo punto de partida. Por otra parte es evidente que cuando algo nos preocupa resulta difícil apartar ese pensamiento de nuestra mente, sin embargo, si logramos por un momento salirnos del circulo, dar un pequeño salto sobre él, podemos cambiar la perspectiva observando a nuestro alrededor e iniciar así un camino en espiral que nos ofrece nuevos puntos de vista a cada vuelta y con ello podemos encontrar tarde o temprano nuevas oportunidades de salidas al problema.

Suelo tener siempre algunas de mis fresas favoritas cerca de mi, en casa, en mi lugar de trabajo, suelen ser pequeños objetos o mejor fotografías de lugares, personas, animales o cosas, que me inspiran, me proporcionan paz, serenidad y por un momento hacen volar mi imaginación apelando a sentimientos de ternura, bienestar y auténtica felicidad.

Inténtalo, busca tus fresas, están en tus sueños en las cosas que más te gustan, disfrútalas pero no olvides que para ello tienen que estar completamente limpias de cualquier recuerdo o asociación negativa o que te devuelva al problema (por ej. si estas en un proceso de separación afectiva, no uses una foto de un lugar al que estuviste con esa persona, por muy feliz que fueras en aquel momento… usa más bien una foto de un lugar al que tu siempre has querido ir o al que tu fuiste sol@ y que te hace mucha ilusión o te trae muy buenos recuerdos).

Comparto algunas de las mías...

Tapa del Chalice Well en Glastonbury (Avalon).


Recuerdo de una visita a Delphos, el Tolos de Atenea (Grecia)


Desde la terraza del templo de Denderah una vista del Lago Sagrado, donde ahora crecen las palmeras (Egipto)


Recuerdo de un momento mágico al amanecer desde el Valle de los Reyes en Luxor

Este detalle de la Capilla Sixtina pintado por Miguel Angel, ¿no es fascinante ese momento en que el hombre recibe la chispa divina?... Este fragmente me sugiere esperanza y una recarga total de energía.

Un viaje aún pendiente al templo de Ed Deir en Petra (Jordania). He tomado prestada esta fantastica foto de Yann Arthus Bertrand.
Otro momento mágico al amanecer en un solsticio de verano en Stonehenge.

domingo, 13 de septiembre de 2009

La flor del cardón



Ha florecido el cardón, es una planta cactácea que crece por estas latitudes formando como unos largos brazos que se elevan hacia el cielo. En verano estas plantas suelen dar una hermosísimas y grandes flores blancas que desprenden un aroma muy ligero y sutil pero que tan solo duran un día…

Siempre me ha sorprendido el esfuerzo de esta planta por crear una flor tan bella pero que dure tan poco, estos días ha florecido el cardón que tenemos en el jardín es un hermoso regalo que aquí comparto desde mi blog.


La flor del cardón
Efímera belleza
Por un solo día


Si las flores son
Los pensamientos de Dios
Qué bellas ideas…

domingo, 6 de septiembre de 2009

LUNA LLENA EN EL TEIDE



Ucanca bajo la luz de la luna llena

La luna llena de este fin de semana me inspiró para subir al Teide con intención de “afotar” uno de los paisaje más hermosos de nuestro mundo, bajo la luz de la luna llena. Esta se me apareció el jueves aún algo gibosa en uno de esos momentos en que una, inmersa en su trabajo gira la cabeza que llevaba ya un buen rato clavada en dirección a la pantalla del ordenador y se encontró de repente con ese maravilloso espectáculo, ese regalo mensual que nos ofrece la naturaleza, el de una luna gigantesca que empieza a ascender por el horizonte. Durante unos minutos sucumbí con placer a su fascinación…

De repente me vino a la mente la imagen de esa luna en el Teide y no lo dudé, el sábado poco antes del atardecer subí en un maravilloso viaje en el que me dejé sorprender por variados contrastes de colores de gran belleza, para terminar en comunión con la naturaleza, ese tipo de naturaleza, sobria, algo austera incluso y que se encuentra en los desiertos, ya sean estos de arena o de rocas como este.


Nieblas en el bosque

Al inicio del viaje como suele ser bastante corriente en ese trayecto me encontré con esas nieblas ambulantes que cual fantasmas cruzan furtivas la carretera que pasa a través del bosque de pinares, luego ya a la altura de Chipeque, donde se encuentra el mirador con las mejores vistas del Teide, me encontré con un magnifico y denso mar de nubes, mientras el sol terminaba su carrera por el cielo vistiendo el paisaje de luces, de sombras y de colores que le daban aún mayor belleza.


Mar de nubes bañando el Teide
Bellos colores en La Tarta

Luego aparecieron lentamente como tímidamente algunas estrellas, me distraje por un momento haciendo algunos ajustes a la cámara y cuando quise levantar la cabeza todo el cielo estaba lleno de ellas… es hermoso ver el cielo estrellado es uno de los mayores misterios en nuestro paso por este mundo, en esos momentos y en lugares como este, es cuando realmente me siento en comunión con el Universo, me siento bien, siento que soy muy poca cosa, pero también que formo parte de algo muy grande y por eso mi vida, así como la vida de todos los seres vivos es importante, todos tenemos algo que aportar al Todo…

Los roques de García bajo la luz de la luna y las estrellas.

Cielo estrellado al pie del Teide

Luego apareció la luna, amaneciendo detrás de unos roques y lo inundó todo con la luz reflejada del sol, en algunos puntos había tanta luz que parecía de día… en otros las sombras fantasmagóricas despertaban mis más oscuros temores…

Amanecer lunar en el valle de Ucanca

Así somos, seres de luz y de sombras, el reflejo de nuestra imagen en los otros hace brillar nuestra luz o despierta lo que ocultamos en nuestra sombra…

Aquí os dejo algunas foto de anoche, espero que os gusten.
Mas fotos en mi galería :
http://www.flickr.com/photos/fmo/

Luz del atardecer en Ucanca.

Ucanca bajo la luz de la luna llena