viernes, 20 de noviembre de 2015

“Allons enfants…”

Esta semana ha sido muy dura, después de la matanza en Paris del pasado viernes, la capital del país donde nací y que me dio una educación de la que me siento orgullosa. Un país en el que no nacieron mis antepasados, pero que acogió a mi familia cuando huía de una guerra civil, perseguida por un gobierno dictatorial y le dieron la oportunidad de vivir con dignidad y libertad. Yo nací y me crié en Francia y amo a este país, me emociono y no puedo reprimir el llanto cuando oigo “La Marsellaise” y aunque soy consciente de que no fue fácil para los refugiados políticos españoles que ayudaron a Francia a vencer en la segunda guerra mundial para librarse de la tiranía nazi, me siento agradecida. Francia permitió que mi padre salvara su vida y que me diera la mía, por eso  estoy agradecida y siento profundamente que yo también pertenezco a esa nación; por eso las muertes del pasado 13 de noviembre, me duelen, pues son parte de mi familia nacional y comparto el dolor de sus familiares y el temor de mis compatriotas.

Me cuesta mucho entender el terrorismo, no me cabe en la cabeza que se pueda matar gratuitamente a otro ser humano, que no se valore en lo más mínimo una vida, y menos aún por un supuesto motivo religioso. No soy afín a ninguna religión, mis padres fueron tan lúcidos que al nacer yo, no me afiliaron a ninguna de ellas y me dieron la libertad de elegir, sin embargo, siempre me interesó ese aspecto tan íntimo y profundo del ser humano y por ello me acerqué a ellas, después de estudiarlas y compararlas entendí que fueron creadas para organizar y dar cierta forma en su  momento a sus incipientes sociedades en función de sus características ambientales, entre otros factores y que a pesar de sus diferencias, ninguna de ellas impulsa a matar al prójimo. Sé también, que los actos terribles que en nombre de todas ellas se han cometido en algún momento de su historia, son el resultado del ansia de poder de hombres con ambición desmedida y afán destructivo que se autodenominaron sus representantes y manipularon sus textos sagrados gracias a la ignorancia de sus seguidores,  para alcanzar sus fines personales.



 Me resulta absolutamente  alucinante pensar que en pleno siglo XXI, con todos los avances científicos, tecnológicos y con la posibilidad de aprender, informarnos y participar que tenemos a nuestro alcance, nos veamos abocados a regresar a la Edad Media! ¿Qué hemos hecho mal para llegar a esto?  ¿Por qué si hay tanta buena gente de culturas diferentes por todo el mundo y he tenido la suerte de conocer a muchos de ellos en mis viajes, que demuestran bondad y altruismo día a día y actúan con respeto y tolerancia, no somos capaces de trasladarlo a gran escala? 

¿Son los líderes de los países democráticos, todos unos ineptos? ¿No hemos sabido elegirlos? ¿Se contagian todos de la enfermedad del poder que los va corrompiendo en cuanto son elegidos? ¿O se convierten en marionetas de grupos de presión más poderosos aún que nos manejan a todos como peones de ajedrez para alcanzar unos fines egoístas que desconocemos pero que sufrimos todos? 

 ¿Hasta cuando vamos a seguir siendo marionetas?



viernes, 6 de noviembre de 2015

De las invenciones modernas – Cuento Zen


 "Se puede aprender algo de cualquier cosa", dijo una vez el rabí de Sadagora a sus jasidim. "Cada cosa puede enseñarnos algo, y no sólo lo que ha creado Dios. Lo que hizo el hombre también puede enseñarnos".


"¿Que podemos aprender de un tren?", pregunto dubitativamente un jasid.

"¿Que a causa de un segundo podemos perderlo todo?"

"¿Y del telégrafo?"

"Que cada palabra se cuenta y se cobra".

"¿Y del teléfono?"

"Que lo que decimos aquí se oye allá".



viernes, 23 de octubre de 2015

Sabor - Cuento Zen



Un maestro zen le ofreció un melón a su discípulo y le preguntó:

- ¿Qué te parece este melón? ¿Está bueno?

- Sí, sabe muy bien – contestó el discípulo.

-     ¿Dónde está ese sabor? – le preguntó luego el maestro -. ¿En el melón o en tu lengua?
-      
El discípulo reflexionó y se lanzó a dar complicadas explicaciones:

-     Este sabor procede de una interdependencia entre el melón y mi lengua, porque mi lengua sola, sin el melón, no puede…
-     El maestro lo interrumpió bruscamente:

-  ¡Idiota! ¡Más que idiota! ¿Qué pretendes? Este melón está bueno. Eso basta.




viernes, 9 de octubre de 2015

Evolución - Cuento Zen


Al día siguiente dijo el Maestro: Desgraciadamente, es más fácil viajar que detenerse".

Los discípulos quisieron saber por qué.

"Porque mientras viajas hacia una meta, puedes aferrarte a un sueño; pero cuando te detienes, tienes que hacer frente a la realidad"

"Pero entonces, ¿cómo vamos a poder cambiar si no tenemos metas ni sueños?", preguntaron perplejos los discípulos.

"Para que un cambio sea real, tiene que darse sin pretenderlo. Haced frente a la realidad y, sin quererlo, se producirá el cambio".




viernes, 25 de septiembre de 2015

Inflexibilidad - Cuento Zen


"¡Cielos, cómo has envejecido!", exclamó el Maestro después de conversar con un amigo de su infancia.

"No puede uno evitar hacerse mayor, ¿no crees?", le dijo el amigo.


"No, claro que no puede", admitió el Maestro, "pero sí puede evitar envejecer".


viernes, 11 de septiembre de 2015

El pequeño pez - Cuento Zen



"Usted perdone", le dijo un pez a otro, "es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscando por todas partes, sin resultado".

"El Océano", respondio el viejo pez, "es donde estás ahora mismo".

"¿Esto? Pero si esto no es más que agua... Lo que yo busco es el Océano", replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte.


viernes, 28 de agosto de 2015

Deja que te encuentre - Cuento Zen

 La historia cuenta que un monje zen, conocido por su empuje, no se detenía de día ni de noche. Siempre andaba ocupado hasta el punto de no tener apenas tiempo para comer y para dormir.
- ¿Por qué corres tanto, qué prisa tienes? – preguntó el maestro.
- Busco el conocimiento, no puedo perder tiempo – respondió el frenético aprendiz.

¿Y cómo sabes que el conocimiento va delante de ti, de modo que tengas que correr muy deprisa tras él? Quizá va detrás de ti, y todo lo que necesitas para encontrarlo es quedarte quieto – dijo el maestro.


viernes, 14 de agosto de 2015

Iluminación


Cuando se le preguntaba por su iluminación, el Maestro siempre se mostraba reservado,

Los discípulos intentaban por todos los medios hacerle hablar. Todo lo que sabían al respecto era lo que en cierta ocasión dijo el Maestro a su hijo más joven, el cual quería saber cómo se había sentido su padre cuando obtuvo la iluminación.
La respuesta fue:
- Como un imbécil.
Cuando el muchacho quiso saber por que, el Maestro le respondió:
- Bueno, veras ... fue algo así como hacer grandes esfuerzos por penetrar en una casa escalando un muro y rompiendo una ventana y darse cuenta después de que estaba abierta la puerta.

Fuente: ¿Quién puede hacer que amanezca? de Anthony de Mello


viernes, 31 de julio de 2015

Presencia


¿Dónde debo buscar la iluminación?.

- Aquí.

- ¿Y cuándo tendrá lugar?.

- Está teniendo lugar ahora mismo.

- Entonces, ¿por qué no la siento?.

- Porque no miras.

- ¿Y en que debo fijarme?.

- En nada. Simplemente mira.

- Mirar ¿qué?.

- Cualquier cosa en la que se posen tus ojos.

- ¿Y debo mirar de alguna manera especial?.

- No. Bastará con que mires normalmente.

- Pero ¿es que no miro siempre normalmente?.

- No.

- ¿Por qué demonios…?

- Porque para mirar tienes que estar aquí, y casi siempre no lo estás.
Fuente: ¿Quién puede hacer que amanezca? de Anthony de Mello


viernes, 17 de julio de 2015

Un mundo feliz





















Estos días me ha dado por re-leer la obra de Aldous Huxley Un mundo feliz. Esta novela ya la leí siendo muy joven al final de mi adolescencia y recuerdo que ya en su momento me dejó una profunda huella, pero entonces en mi  inocencia pensé que la ciencia ficción era sólo eso, ficción. En esta nueva lectura al cabo de muchos años, después de haber leído mucho, aprendido algo y vivido bastante, la verdad es que mi percepción de la obra es muy  diferente.

En un mundo en crisis en el que estamos todos inmersos me maravilla la anticipación del autor que escribió la novela en 1931 y que supo captar la esencia del ser humano desde la visión de su mundo, que salía de una primera guerra mundial y donde despuntaban avances científicos de dudosas aplicaciones.

No quisiera descubrir – o como se dice ahora hacer un spoiler - del texto para los que no lo conocen y que bien merece la lectura. Pero sí recordar que independientemente de la manipulación genética en la que se basa la novela para  describir todo un sistema de castas de los grupos, que me cuesta llamar humanos, adiestrados en hábitos obsesivos y compulsivos. Llama la atención su descripción de la manipulación emocional mediante instrucciones hipnóticas implantadas desde la infancia y el machaqueo constante de lo que se debe hacer y no hacer según las directrices de unos dirigentes, igualmente manipulados por cierto, de ese mundo que vigilan donde todo se hace de forma muy estructurada en pos de una supuesta felicidad, pero con una falta total de libertad. La educación, eso sí muy parcial esta destinada a la categoría más alta, la búsqueda de conocimiento esta desacreditada y se fomenta mucho más la diversión, el sexo y el deporte así como el uso de drogas.

En el fondo es muy parecido a lo que está sucediendo en nuestro mundo en crisis donde algunos grupos  desde las esferas del poder ejercen presión sobre el resto de los mortales creando subgrupos que van manipulando y utilizando a su antojo y en función de sus necesidades. Se desvaloriza la educación, se dificulta el acceso a la sanidad, se menosprecia el envejecimiento, se ensalza el hedonismo y la vulgaridad, se crean o se mantienen países enteros en situación de subdesarrollo para poderles explotar mejor, etc...

No obstante, en el momento presente disponemos de redes sociales a través de Internet, posiblemente uno de los pocos resquicios de libertad que permiten estar al tanto instantáneamente de cualquier cosa que suceda en el mundo, estar conectados, descubrir acciones fraudulentas, corruptas o injustas, apoyarnos y poder expresarnos. Pero ya algunos países han empezado a cerrar esa posibilidad, e incluso los países supuestamente democráticos están viendo la forma de controlarlo, haciendo que toda esa información a la que accedemos de forma instantánea y gratuita o casi, se convierta en un artículo de lujo por el cual haya que pagar mucho más, y volvemos a lo de siempre anulando a los más desfavorecidos y beneficiando a los más pudientes.

Por todo esto viendo como se están poniendo la cosas, creo que es necesaria una valiente y honda reflexión para decidir sobre lo que queremos para un futuro que no es ninguna ficción y donde podamos vivir que no es sobrevivir  y conseguir que las cosas cambien realmente de forma más equitativa y beneficiosa para todos.