viernes, 17 de junio de 2016

Contemplación



El Maestro solía decir que sólo el Silencio conducía a la transformación.

Pero nadie conseguía convencerle de que definiera en qué consistía el Silencio. Cuando alguien lo intentaba, él sonreía y se tocaba los labios con el dedo índice, lo cual no hacía más que acrecentar la perplejidad de sus discípulos.

Pero un día se logró dar un paso importante cuando uno le pregunto:" ¿Y cómo puede alguien llegar a ese Silencio del que tú hablas?"

El Maestro respondió algo tan simple que sus discípulos se le quedaron mirando, buscando en su rostro algún indicio que les hiciera ver que estaba bromeando. Pero no bromeaba. Y esto fue lo que dijo: "Estéis donde estéis, mirad incluso cuando aparentemente no hay nada que ver; y escuchad aun cuando parezca que todo está callado".




viernes, 3 de junio de 2016

Quorum




¿Si pudieras viajar en el tiempo a qué época, o momento de la historia te gustaría viajar?

A Sara, no le dieron la oportunidad de elegir. Caminaba apresurada por las callejas de la parte antigua de la ciudad buscando la perfumería  que su jefe le había indicado donde podría encontrar el Quorum, una colonia que Don José usaba desde  sus años jóvenes y que últimamente a pesar de todo su empeño, no encontraba por ningún sitio. Había recorrido todas las grandes perfumerías del centro, ni siquiera en el Corte Inglés lo pudo hallar. Finalmente, la dependienta de una  perfumería le dijo que habían dejado de fabricarlo, pero que tal vez encontraría algún frasco en una tienda muy antigua situada en el barrio gótico, en el centro de la ciudad cuya dirección le apuntó en una nota.

Al llegar a la oficina le entregó la nota a su secretaria con el encargo de ir a primera hora a esa dirección y comprar todos los frascos que tuvieran en existencias.

Eran las 11 de la mañana cuando Sara se presentó delante de una tienda de aspecto muy anticuado,  con un pequeño escaparate de cristales enmarcados en  madera, donde se amontonaban con poco sentido estético, colonias y perfumes cuyas marcas en su mayor parte no conocía así como objetos de tocador claramente del siglo pasado. Empujó la puerta de madera que se abrió haciendo sonar una campanilla y entró en la tienda que estaba en penumbra y saludó a un hombre muy mayor de pelo blanco y gafas sobre la punta de la nariz con una bata de color azul desteñido que se acercó con una sonrisa algo forzada para preguntarle lo que deseaba, mientras ella le ofrecía su mejor sonrisa y le preguntaba por la colonia Quorum. El  hombre se la quedó mirando  pensativo, fijándose en un pequeño tatuaje en forma de paloma que ella tenía en la muñeca, se rascó la cabeza y antes de irse hacia la trastienda, le preguntó, ¿sabe Vd. lo que significa quórum, señorita? No Señor, le dijo Sara. Y el le respondió mirándola fijamente, es una expresión latina que significa “de ellos”, o sea como uno de ellos”… y desapareció por la puerta de la trastienda, mientras ella se quedaba delante del mostrador curioseando, que extraño parecía todo en aquel lugar y pensó que al igual que otras muchas tiendas  del barrio no tardarían en echar el cierre ya que no le parecía que tuviera mucho éxito comercial.

De repente oyó un estruendo que procedía de la trastienda y un quejido, se acercó intentando asomarse desde el mostrador, pero la salita estaba muy poco iluminada. Preguntó, ¿Señor, señor, se encuentra bien? A modo de respuesta oyó un nuevo quejido, preocupada rodeó el mostrador y entró cautelosamente en la trastienda que estaba llena de cajas, al fondo una puerta estaba entreabierta y se podía ver una tenue luz. Empujó la puerta, preguntando, ¿Señor está aquí? ¿Se encuentra bien? No hubo respuesta.
Siguió por un pasillo en semipenumbra hasta llegar a un patio soleado, se sorprendió de ver la actividad que  había en él, unas personas ataviadas con ropas otros tiempos, de tipo medieval corrían de un lado para otro llevando cestos con comida y jarras llenas de vinos. Pensó que podía tratarse de algún escenario para una película, buscó pero no vio al anciano de la tienda. Siguió caminando hasta unas escaleras que se adentraban en un recinto muy rústico, hecho de piedras y ladrillos que le pareció  como una casa, siguió subiendo hasta  que observó que a lo largo de la escalera había unos ventanucos  alargados muy estrechos, miró por uno de ellos y se quedó asombrada, ¿cómo había podido llegar hasta allí? de repente supo que se encontraba en un castillo medieval en lo alto de una colina. Abajo en una pequeña llanura, unos soldados vestidos con cotas de mallas estaban levantando una pira muy grande, junto a ellos un grupo de hombres que parecían religiosos, vestidos con  unos sayos de  color oscuro blandían unos crucifijos.  Dentro del castillo y por la escalera la actividad era incesante, un hombre se paro delante de ella y se la quedó mirando, sorprendido por su  atuendo no acorde con los tiempos, ella se echó la mano para taparse la boca en señal de miedo. El la cogió de la muñeca y señaló la paloma, mirándola con amabilidad e interés le dijo “Quorum, Consolamentum” y la guió hacía una sala donde un grupo de hombres y mujeres estaban realizando un ritual sagrado. En su mente resonó la palabra “Montsegur”, recordó aquel viaje que hizo con unos primos hacía unos años por Occitania y entendió que estaba junto a los últimos cátaros que iban a ser sacrificados por la inquisición allá por el siglo XIII y ella era parte del Quorum.



viernes, 20 de mayo de 2016

No-violencia



Una serpiente había mordido a tantos habitantes de la aldea que eran muy pocos los que se atrevían a aventurarse en los campos. Pero era tal la santidad del Maestro que se corrió la noticia de que había domesticado a la serpiente y la había convencido de que practicara la disciplina de la no – violencia.  
          
 Al poco tiempo, los habitantes de la aldea habían descubierto que la serpiente se había hecho inofensiva. De modo que se dedicaban a tirarle piedras y a arrastrarla de un lado a otro agarrándola por la cola.  
     
La pobre y apaleada serpiente se arrastró una noche hasta la casa del Maestro para quejarse.

El Maestro le dijo: “Amiga mía, has dejado de atemorizar a la gente y eso no es bueno”.   
        
“¡Pero si fuiste tú quien me enseño a practicar la disciplina de la no – violencia!”            
 “Yo te dije que dejaras de hacer daño, no de silbar”.


viernes, 6 de mayo de 2016

El escondite


Esta en su cama mullida enroscada y dormitando, espera mi llegada para abrirle la puerta, entonces inicia su rutina matutina, se despereza, estirando todo su cuerpo con envidiable agilidad mediante un perfecto ejercicio de estiramiento, terminando con un largo bostezo, luego se acerca a la salida, asoma la cabeza, olisquea el aire levantando la nariz y sale corriendo para pasar un nuevo día explorando el jardín y los solares de alrededor, cazando ratoncillos de campo o lagartos que acecha durante largo rato, luego inicia con ellos un juego cruel hasta rematarlos y algunas veces me trae un ratón muerto o medio lagarto que mueve todavía la cabeza, me lo deja en el umbral y se me acerca con unos maullidos para avisarme, a modo de agradecimiento felino.


Hoy hace un día precioso se oyen a los pájaros trinar y corre una suave brisa que refresca la mañana, ella ha salido con mucha prisa, la sigo, pero  al legar a la esquina de la casa, ya ha desaparecido, la llamo y no responde, sorprendida, miro en la calle, en los solares cercanos y no la veo, entonces regreso a preparar mi desayuno. Mas tarde aprovechando el sol de primera hora, me ocupo del jardín, recojo las hojas del suelo, riego las plantas y recorto algunas flores secas. En un descanso, me quedo mirando el árbol majestuoso de grandes raíces y tronco retorcido y sigo el recorrido de las ramas que se van multiplicando y creando un entramado muy cerrado, arriba percibo un movimiento, creo que son unos pájaros en su nido, pero aguzando la vista reconozco su pelaje, ¡vaya, acabo de descubrir su escondite! metida en el entramado, apoyada en una rama con los ojos entrecerrados y su sonrisa gatuna descansa, feliz, como si  se  encontrara en un nido!


viernes, 22 de abril de 2016

Serenidad - Cuento Zen






"¿Existe alguna forma de medir las propias fuerzas espirituales?"

"Muchas".

"Dinos tan sólo una".

"Tratad de averiguar con que frecuencia perdéis la calma a lo largo de un sólo día".





viernes, 8 de abril de 2016

Iniciando una nueva etapa


Al igual que en la naturaleza, en nuestras vidas todo funciona en base a ciclos. Empezando por los diurnos, cada 24 horas, los anuales en los que se suceden los meses y las estaciones, etc… Nuestras vidas también  se rigen por ciclos que nos conducen a otros ciclos. En las vidas de los seres humanos esos periodos marcan etapas decisivas que suelen ser aproximadamente cada 7 años o múltiplos de 7 (o sea 14, 21, 28, 35, 42, etc..). Si desean comprobarlo, les sugiero  realizar un pequeño ejercicio de memoria  para ver que les ocurría  en cada una de esas etapas y se sorprenderán encontrando que, ya sea debido a acontecimientos fortuitos o bien decisiones personales sucedieron cambios en esos períodos de sus vidas que les condujeron a etapas de crecimiento o períodos de estancamiento.

La vida es un proceso constante de cambio, aprendizaje y  crecimiento y si uno se resiste a ello, la vida se encarga de derrumbar sus esquemas obligándole a dar los pasos necesarios, ya que si uno no lo acepta  la frustración le puede llevar a un período de depresión del cual tendrá una oportunidad de salir al llegar el siguiente ciclo.

Para los antiguos de casi todas las culturas, el número 7 siempre estuvo cargado de misterio, puede que su origen estuviera relacionado con los movimientos cíclicos planetarios y concretamente con el ciclo del planeta Saturno cuya órbita alrededor de la tierra dura aproximadamente  29 años y se dividía en 4 etapas de poco más de 7 años. Las cuales acorde con las características del mito de Saturno (Cronos en griego, que significa tiempo) se asoció con la llegada de etapas de madurez como consecuencia de esfuerzos, luchas y dificultades que entrañaban cambios en la orientación de sus vidas.

A nivel personal he tenido la ocasión de vivir muy conscientemente estas etapas especialmente desde los 29 años, aprendiendo, algunas veces resistiéndome y sufriendo las consecuencias, otras con aceptación, llena de dudas, trabajo, esfuerzo y por supuesto temor, saliendo de mi zona de confort, y así hasta llegar la etapa en la que estoy entrando ahora mismo, valorando el balance positivo de mi vida y abriéndome a un nuevo cambio en el que dejo atrás mi vida profesional que ha conocido cambios drásticos y especialmente en su recta final, ha sido muy satisfactoria.  Desde hace  algún tiempo, me preparo para iniciar una nueva etapa que quiero dedicar a ampliar mis conocimientos relacionados con el arte, su historia y su sentido y con ello tal vez poder acercarme un poco más  al mundo espiritual, que para mi nada tiene que ver con las religiones, sino con la consciencia que es la esencia del ser humano. También he decidido no plantearme ninguna meta concreta, simplemente dejarme llevar por la intuición disfrutando del viaje por este nuevo ciclo de mi vida.

Es lo bueno que tiene hacerse mayor, que una no tiene que rendir cuentas y puede elegir cómo emplear su tiempo sin preocuparse por lo que opinen los demás. Es lo mejor que tiene cumplir muchos años.




viernes, 25 de marzo de 2016

Conversión - Cuento Zen


A un grupo de sus discípulos que estaban tremendamente ilusionados con una peregrinación que iban a emprender les dijo el Maestro: "Llevad con vosotros esta calabaza amarga y aseguraros de que la bañáis en todos los ríos sagrados y la introducís en todos los santuarios por los que paséis".

Cuando regresaron los discípulos, la amarga calabaza fue cocinada y posteriormente servida como comida sacramental.

"Es extraño", dijo con toda intención el Maestro después de haberla probado, "el agua sagrada y los santuarios no han conseguido endulzarla".





viernes, 11 de marzo de 2016

Los mitos que llevamos dentro




La mitología no es simplemente una recopilación de cuentos, tampoco es una religión aunque algunos de sus elementos se encuentren en todas ellas si  sabemos leer entre las líneas de los libros sagrados, la mitología es la suma del conocimiento de la psique humana, como nos enseño Carl G. Jung.

A través de los sueños, a través de las figuras mitológicas en las que solemos pensar, que admiramos, tememos o expresamos de alguna forma en los momentos críticos de nuestras vidas, se refleja una búsqueda de nuestro sentido de la vida. Los mitos son imágenes que anidan en el inconsciente colectivo, que pertenecen a todas las culturas de nuestro mundo y suelen repetirse con alguna variante.

En psicología, en el trabajo de crecimiento personal, son elementos clave que nos van indicando las etapas por las que pasamos, el conocimiento del mito nos  puede dar claves de cómo se va desarrollando ese proceso.

Con frecuencia se puede ver en personas con enfermedades terminales funcionando como un potente  elemento de transformación, una transformación que va  a menudo mas allá de lo psicológico y que afecta también a lo físico y nuestra percepción de lo espiritual.

Algunos mitos como los de Inana y su hermana Ereshkigal, (deidades sumerias relacionadas con el amor y la muerte) suelen aparecer en estos casos concretos, también se ve en mujeres que están viviendo una situación más o menos crítica en su relación con sus hijos o que se acercan a la menopausia entran en contacto con el arquetipo de la diosa Cibeles o Ceres, momentos en los que debemos dejar todo aquello en lo creíamos, en lo que se apoyaba nuestra vida y renovarnos para seguir creciendo y creando en otra dirección más amplia, más sabia. 
  
¿Como conectamos con estos mitos?  A través de lo sueños habitualmente muy vívidos que nos despiertan en mitad de la noche, mediante una sincronicidad o sea coincidencia que se da cuando casualmente tenemos algo en mente y de la forma más inesperada se pone a nuestro alcance en el mundo real, o cuando nos obsesionamos por algo, por algún personaje, alguna historia, algún cuadro, etc… algo que llevamos dentro y que quiere salir a la luz … y ampliar o modificar nuestra percepción consciente.

Ver también - 22/07/2011 – Mitos y leyendas sobre nosotros mismos.



viernes, 26 de febrero de 2016

Despreocuparse – Cuento Zen


"¿Qué debo hacer para llegar a la Iluminación?".

"Nada".

"¿Cómo es eso...?".

"La Iluminación no es cuestión de "hacer". La Iluminación se produce".

"Entonces, ¿no puede alcanzarse nunca?".

"Por supuesto que puede alcanzarse".

"¿Y cómo?".

"No haciendo".

"¿Y qué hay que hacer para llegar a no hacer?".

"¿Qué hay que hacer para dormirse o para despertarse?".




viernes, 12 de febrero de 2016

El sentido de la vida



Con el paso del tiempo, cuando hago balance, siempre aparece la misma pregunta ¿y cual es el sentido de la vida?  Si bien ya he entendido algunas cosas como resultado de decisiones, hechos, situaciones fortuitas y sincronicidades que han ido dando forma y orientación a mi vida, sigo preguntándome, lo cual me parece una actitud muy sana que me mantiene alerta y me motiva por seguir aprendiendo y avanzando, eso sí, a estas alturas de mi vida y ya que puedo permitírmelo en cosas que me gustan especialmente y me permiten crecer y sentirme bien y en paz conmigo misma.

Porque ¿que es la felicidad? Yo tengo muy claro que no es ese estado ilusorio de bienestar y perfección que podemos alcanzar rodeados de bienes de consumo, que si bien en algunos casos nos pueden agradar o facilitar la vida solo nos dan una felicidad pasajera. La felicidad se encuentra a ratos, la encontramos en las cosas de nuestra vida diaria, yo me siento muy feliz viendo un amanecer, una puesta de sol, leyendo un buen libro, escuchando una música que me guste o viendo una buena película, una fotografía y cuando mis hijos o demás familiares o amigos consiguen algún éxito, cuando mi familia me felicita sinceramente por una buena comida, cuando veo que los pacientes evolucionan, reorganizan su mundo o su mente y se sienten mejor, etc.

Pienso que mucho más que buscar la felicidad que es algo que la vida se encarga de ir entregándonos a diario por goteo, es más importante, al menos para mí sentirme en paz conmigo misma, lo cual no siempre resulta fácil, exige esfuerzo y honestidad conmigo misma. Pero le pongo empeño y consigo unos resultados bastante buenos por momentos y esos momentos se convierten casi en una "experiencia religiosa"...

Volviendo al sentido de la vida, creo que puede ser eso, aprender a entender el mundo y a conocernos mejor para poder acercarnos a entender a los demás.


Y para Uds, ¿cual es el sentido de la vida?