viernes, 17 de octubre de 2014

Globos


Un niño negro contemplaba extasiado al vendedor de globos en la feria del pueblo. El pueblo era pequeño y el vendedor había llegado pocos días atrás, por lo tanto no era una persona conocida.
En pocos días la gente se dio cuenta de que era un excelente vendedor ya que usaba una técnica muy singular que lograba captar la atención de niños y grandes. En un momento soltó un globo rojo y toda la gente, especialmente los potenciales, pequeños clientes, miraron como el globo remontaba vuelo hacia el cielo.

Luego soltó un globo azul, después uno verde, después uno amarillo, uno blanco...

Todos ellos remontaron vuelo al igual que el globo rojo...

El niño negro, sin embargo, miraba fijamente sin desviar su atención, un globo negro que aún sostenía el vendedor en su mano.

Finalmente decidió acercarse y le preguntó al vendedor: Señor, si soltara usted el globo negro. ¿Subiría tan alto como los demás?

El vendedor sonrió comprensivamente al niño, soltó el cordel con que tenía sujeto el globo negro y, mientras éste se elevaba hacia lo alto, dijo: No es el color lo que hace subir, hijo. Es lo que hay adentro.




viernes, 10 de octubre de 2014

El jardín Zen




Cuenta la leyenda que cuando el jardinero terminó su obra llamó al emperador para que contemplara su jardín.
 “Te felicito. Es el más hermoso de los que he visto y esa roca es la más bella de todas”, sentenció el monarca.

Al instante, el jardinero cogió la piedra señalada por el emperador, la sacó del jardín y la tiró al mar.
Entonces le explicó a su señor: “Ahora todo está perfecto y el jardín puede contemplarse en armonía.
Un jardín, como la vida, tiene que ser visto en su totalidad. Si nos detenemos en la belleza del detalle, el resto nos parecerá demasiado feo”.

La verdadera belleza de un Jardín Zen es invisible, porque solo se revela cuando lo observamos en silencio, meditando en nuestro interior, la relación que cada objeto tiene, las figuras que se van formando, los elementos que se integran. El Jardín Zen representa el camino de la vida, constantemente lleno de cambios, diversos surcos, altas y bajas, tropiezos y obstáculos, brillo y oscuridad, sombra y luz. El Jardín Zen permite dar descanso a nuestra mente, concentrarla en un solo punto. Tranquilizar la ansiedad, la angustia y los miedos. Podemos cambiar su forma infinidad de veces, retirando las rocas, alisando las piedras, colocando nuevamente los elementos, y trazando los surcos que representaran nuevas oportunidades para continuar en nuestro sendero. Nos da la oportunidad de renovarnos con cada experiencia.



viernes, 3 de octubre de 2014

¿Puede lo virtual convertirse en metafísico?




Acabo de ver HER, la película dirigida por Spike Jonze y magníficamente protagonizada por Joaquín Phoenix, una película original que podríamos catalogar de ciencia ficción-romántica, aunque tiene visos de muy cercana realidad teniendo en cuenta la velocidad a la que nos tienen acostumbrados las novedades tecnológicas. La película me ha parecido realmente apasionante ya que ofrece un tema de reflexión muy interesante en el punto en el que nos encontramos en cuanto a humanidad más o menos evolucionada.

Describe la vida de un hombre solitario que es escritor de cartas de tipo sentimental para un servicio de correo electrónico y que se encuentra inmerso en una situación de reciente ruptura de pareja, en pleno proceso de divorcio que no logra asimilar y que dedica la mayor parte de su tiempo libre a jugar con video juegos. Un Buen día adquiere un nuevo sistema operativo para su ordenador cuya inteligencia artificial es capaz de desarrollar un nivel extraordinario de empatía con su dueño, acompañándolo en todo momento y adelantándose a sus necesidades y deseos tanto mundanos como íntimos, hasta llegar a establecerse entre ambos una relación  amorosa.

Sin embargo, esto no queda ahí ese sistema operativo se alimenta y evoluciona constantemente nutriéndose de las emociones, sentimientos y sensaciones de los humanos e interactuando con otros sistemas operativos similares, que se realimentan e investigan juntos, llegando a explorar la naturaleza profunda y el amplio abanico  de las diversas formas del amor, con alusiones a la obra del gran Allan Watts y logrando que esa tecnología a la que actualmente algunos tanto temen insistiendo en que nos aísla de los demás, en este caso consigue conectar a todos devolviéndoles su humanidad, con lo cual lo virtual se convierte en metafísica y permite a los humanos seguir su camino evolutivo para encontrar la verdadera naturaleza de la realidad, el crecimiento de la consciencia, la búsqueda de la felicidad, las cuales no tienen porque estar reñidas con el conocimiento científico.

Les recomiendo la película y ¡Ojalà! que este planteamiento de ficción funcione como una profecía autocumplida!


viernes, 26 de septiembre de 2014

Haciendo de nuestra vida un arte

Cuando observamos a nuestro alrededor, nos damos cuenta que algunas personas tienen una vida mejor que otras, no me refiero aquí al nivel material exclusivamente, sino a su calidad de vida.

Encontrar calidad de vida es todo un arte que requiere cultivar ciertas cualidades como la apertura mental, la curiosidad, la confianza, la aceptación y cierta capacidad discriminatoria para  ver la realidad tal y como es sin autoengaños.

Todo esto nos conduce a poner en práctica unas capacidades que nos acercan a un nivel de excelencia que nos puede permitir conseguir que nuestra vida se convierta en una obra de arte.

Algunas de estas capacidades  que podemos ir desarrollando son :

La compasión : en lugar de sentirnos enfadados o frustrados, podemos ver el dolor de los demás y compartirlo, en el más puro sentido de la palabra y esta compasión también la puede uno aplicar a sí mismo.

La gratitud : La vida nos deja siempre algo bueno, aunque a veces disfrazado… busquemos ese lado bueno de la vida y sintámonos agradecidos en lugar de quejarnos.

El riesgo con “alegría expectante” : Con esto me refiero a esos momentos en los que experimentamos una mezcla de alegría y cierto temor, cuando hacemos algo que nos obliga a salir de nuestra “zona de seguridad” poniéndonos en la tesitura de  sentirnos muy motivados, pero también enfrentándonos a la posibilidad de  que algo falle. Como cuando nos atrevemos a realizar un sueño.

Salir de nuestra zona de seguridad. Ese estado o circunstancias que nos mantienen en la jaula de oro de la seguridad, el preferir lo malo conocido antes que lo bueno por conocer, que nos limita y nos asfixia. Intentemos salir de esa zona de seguridad, superando el malestar que nos produce, dando pequeños pasos hacia aquello que nos llama.

Vivir el presente. Esto suena muy bonito pero no es nada fácil. Intente mantenerse durante un solo minuto sentado con los ojos abiertos y atento a todo lo que ve y oye, evitando que su mente  se vaya por las ramas. Si consigue mantener su mente a raya o bien tiene practica en el ejercicio de la Consciencia Plena (Mindfulness) o no se ha dado cuenta de que su mente se iba…

Las relaciones son muy importantes. Todo aquello que tenemos, que hacemos, que pensamos no es nada sin las relaciones, estas son la fuente de todas nuestras posibilidades de experiencia y crecimiento en la vida.

Evitar crearnos expectativas y prejuicios. Esto es una fuente de insatisfacción que nos impide vivir las cosas tal y como son, perdiendo  muchas oportunidades de todo tipo. De modo que es conveniente reconocer esas expectativas y esos prejuicios y  soltarlos antes de que hagan mella en nosotros.

Aprender a soltar. Aquí radica la esencia del arte de vivir : soltar todas nuestras expectativas, prejuicios, deseos de  tener razón, de controlar, soltar  el miedo a la inseguridad, a fallar, a aburrirnos, dejar de compararnos con los demás, de buscar todo tipo de evasiones, de sentirnos enfadados, de quejarnos… Soltar, soltar y soltar todo eso.

Pues aquí tienen la técnica del arte de vivir, ahora nos toca ponerla en práctica, pero no olviden que al igual que en las otras artes, la perfección no existe, se trata de soltar y volver a soltar, caer y volver a levantarse sin fustigarnos. El arte de vivir es el arte de mejorar.
 (Inspirado por Leo Babauta)


viernes, 19 de septiembre de 2014

La felicidad de no depender.


La historia se refiere a un individuo que se mudó de aldea, en la India, y se encontró con lo que allí llaman un sennyasi. Este es un mendicante errante, una persona que, tras haber alcanzado la iluminación, comprende que el mundo entero es su hogar, el cielo su techo y Dios su Padre, que cuidará de él. Entonces se traslada de un lugar al otro. Tal como tú y yo nos trasladaríamos de una habitación a otra de nuestro hogar.
Al encontrarse con el sennyasi, el aldeano dijo: 
"¡No lo puedo creer! 
Anoche soñé con usted. Soñé que el Señor me decía: 

-Mañana por la mañana abandonarás la aldea, hacia las once, y te encontrarás con este sennyasi errante
- y aquí me encontré con usted."
"¿Qué más le dijo el Señor?" Preguntó el sennyasi.
Me dijo: "Si el hombre te da una piedra preciosa que posee, serás el hombre más rico del mundo …
¿Me daría usted la piedra?"
Entonces el sennyasi revolvió en un pequeño zurrón que llevaba y dijo: 

"¿Será ésta la piedra de la cual usted hablaba?"
El aldeano no podía dar crédito a sus ojos, porque era un diamante, el diamante más grande del mundo.
"¿Podría quedármelo?"
"Por supuesto, puede conservarlo; lo encontré en un bosque. Es para usted."
Siguió su camino y se sentó bajo un árbol, en las afueras de la aldea. El aldeano tomó el diamante y ¡qué inmensa fue su dicha! Como lo es la nuestra el día en que obtenemos algo que realmente deseamos. 
El aldeano en vez de ir a su hogar, se sentó bajo un árbol y permaneció todo el día sentado, sumido en meditación. 
Al caer la tarde, se dirigió al árbol bajo el cual estaba sentado el sennyasi, le devolvió a éste el diamante y dijo:
"¿Podría hacerme un favor?"
"¿Cuál?" le pregunto el sennyasi.
"Podría darme la riqueza que le permite a usted deshacerse de esta piedra preciosa tan fácilmente?"
                              Autor Desconocido 
 



viernes, 12 de septiembre de 2014

Diferencias aparentes


Cuatro viajeros provenientes de distintos países

que seguían la misma ruta juntaron el poco dinero que tenían para comprar comida.
-El persa dijo: comparemos angur. 

-El árabe contestó: no, yo quiero inab. 

-El turco no estuvo de acuerdo y exclamó: de eso nada, yo comeré uzum. 

-El griego protestó diciendo: lo que compraremos será stafil.
Como ninguno sabía lo que significaban las palabras de los demás, comenzaron a pelear entre sí. Tenían información, pero carecían de conocimiento.
Pasó por allí un hombre que dijo:
-Yo puedo satisfacer el deseo de todos ustedes, denme su dinero.
Los viajeros accedieron a la solicitud del recién llegado. Al cabo de un rato, el hombre regresó con aquello que todos habían mencionado sin saber que se referían a lo mismo: uvas.
 Hay que saber escuchar y dar tiempo al espíritu para intentar entender lo que el otro nos está diciendo.


viernes, 5 de septiembre de 2014

Creando una vida mejor

 ¿A quién no le gustaría sentirse bien, tener una vida menos complicada, disponer de más tiempo para aquellas cosas que nos gustan, que nos llenan, que nos permiten ser  nosotros mismos, en una palabra que nos hacen sentirnos más felices?

Para llevar a cabo este proceso en primer lugar debemos observar y analizar todo lo que nos rodea y conforma nuestra vida diaria, así como nuestras circunstancias personales y a partir de ahí iremos intentando realizar pequeños cambios que nos permitirán ir resolviendo problemas y simplificando nuestra vida.

Veamos algunos ejemplos que pueden ser de utilidad para la mayor parte de nosotros:

Organizar nuestro mundo, básicamente poner orden en nuestra casa, nuestro lugar de trabajo. Cuando tenemos cada cosa ordenada en su sitio, es más fácil su localización y ese orden nos hace ganar tiempo y facilita que nuestra vida sea más sencilla, más relajada, haciendo que nuestra mente y nuestras ideas puedan, resultar más fluidas. Mantengamos también este orden en nuestras actividades diarias, me refiero a que después de usar cualquier aparato o hacer algo, procuremos devolverlo a su sitio y dejar las cosas como estaban evitando el caos al cabo de unos días.

Deshacernos de todo aquello que no necesitamos. Cuando no proponemos  poner orden en nuestra casa, empiezan a aparecer cosas que llevan años en los cajones y que ni siquiera recordábamos que teníamos, esa es la señal de que no las necesitamos y que ya va siendo hora de que recuperemos ese espacio regalándolas a alguien que las pueda necesitar, llevándolas a alguna ONG o vendiéndolas.

Dosificar el flujo de información que recibimos. Con las redes sociales, tendemos a estar todo el tiempo recibiendo y descargando información desde la red, esto ya está empezando a convertirse en un agobio para muchos que ya no podemos procesar adecuadamente tantos datos que en su mayor parte son irrelevantes, seamos pues selectivos y discriminemos la información que aceptamos ya que el exceso de noticias puede llegar a ser muy estresante y desestabilizador, quedémonos con lo que realmente nos interesa o necesitemos.

Realizar con frecuencia actividades que nos gustan, nos hacen sentir felices. Como por ejemplo, leer, escuchar música, ver una película, viajar, hacer fotos, tomar un café con los amigos o la familia, etc… y disfrutar de ello lo mas posible.

Evita o aléjate de las personas que te hacen sentir mal. Por muy cercanas que te sean esas personas, cuando ves que ya no puedes aguantarlas, no te cuelgues, no entres en discusiones con ellas, no busques cambiarlas o complacerlas, simplemente acepta las cosas tal y como son, de quien vienen y aléjate o ignóralas limitando al máximo tu contacto con ellas.

Dedica un poco de tiempo a conocerte mejor, practica alguna forma de  meditación, o relajación que te permita encontrarte a ti mismo y sentirte en paz, acéptate  y atrévete a expresarte tal y como eres

En la medida de tus posibilidades, ahora que te siente bien, ayuda a los demás, ahora que dispones de más tiempo, echa una mano de forma benévola a quién lo pueda necesitar, escúchalos, enséñales a encontrar su camino, anímales a avanzar, apóyales en lo que necesiten.
Todas estas cosas te irán llevando a sentirte mejor contigo mismo y con el mundo que te rodea y en ello encontrarás paz y felicidad.



viernes, 29 de agosto de 2014

La negatividad

















Un grupo de discípulos le preguntó una vez a su maestro Zen:
¿De dónde viene el lado negativo de nuestra mente?.
El maestro se retiró un momento y enseguida regresó con un gigante lienzo en blanco. En medio del lienzo había un pequeño punto negro. 

¿Qué ven en este lienzo?- preguntó el maestro.
Los discípulos respondieron, un pequeño punto negro.
El maestro dijo: Ese es el origen de la mente negativa. Ninguno de ustedes ve la enorme extensión blanca que lo rodea.

Cuento zen


viernes, 22 de agosto de 2014

El vaso de agua


Un psicólogo en una sesión grupal levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la típica pregunta:
¿Está medio lleno o medio vacío? … Sin embargo, preguntó: 

–¿Cuánto pesa este vaso?
Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos.
El psicólogo respondió: “El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo 1 minuto, no es problema, si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo, si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, más difícil de soportar se vuelve”.
Y continuó: “Las preocupaciones son como el vaso de agua”. Si piensas en ellas un rato, no pasa nada. Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada.”

Importante. ¡¡Recuerda soltar el vaso.!!


viernes, 15 de agosto de 2014

¿Podemos cambiar a los demás?


Todos sabemos lo frustrante, molesto y a veces desquiciante que puede llegar a ser convivir con algunas personas de hábitos, actitudes, pensamientos o comportamientos que chocan con nuestra forma de ser y estar, cuantas veces hemos deseado o incluso intentado cambiarlos, sin éxito desgraciadamente.

Y es que nadie quiere que le cambien sus costumbres ni su vida por muy aberrantes, insanas o inadaptadas que nos resulten. Sin embargo, lo que sí podemos cambiar son :

Nuestras reacciones a su conducta, por ejemplo, si esta nos resulta molesta, podemos centrarnos en buscar el lado bueno de esa persona, sus cualidades, en lugar de centrarnos en sus defectos y también podemos cambiar nuestras expectativas  sobre ella.

En lugar de pretender cambiarla podemos proponerle algún tipo de ayuda, mostrarle con nuestra conducta algo que pueda servirle para reaccionar en un sentido positivo, pero sin exigirle que lo haga… a veces funciona.

Ser un ejemplo, si no sentimos incómodos por alguien que muestra siempre cara de enfado, en lugar de devolverle la misma cara, seamos amable, mantengamos la calma y una actitud cariñosa co esa persona.

Probemos también a cambiarnos nosotros mismos ¿no es nada fácil, verdad? Probemos a cambiar la dieta o la forma en que reaccionamos ante los demás, por supuesto que es factible, pero bastante desagradable. Entonces, si no es fácil cambiarnos a nosotros mismos, como vamos a esperar cambiar a otros y sentir  frustración si no lo hacen… ¿Porqué tendrían que cambiar los demás y nosotros no? ¿No sería más fácil adaptarnos a la realidad del mundo que nos rodea en lugar de esperar que el mundo se someta a nuestros deseos?

Centrémonos pues en estos  aspectos en lugar de intentar cambiar a los demás, nos sentiremos mucho mejor, y nuestra relación con los demás también  mejorará. Realmente merece la pena.