viernes, 27 de septiembre de 2013

La corriente





Cuenta una historia taoísta que un anciano cayó accidentalmente en los rápidos del río llevándolo a una alta y peligrosa cascada. Los espectadores temieron por su vida. Milagrosamente, salió vivo e ileso, río abajo al final de la cascada.

La gente le preguntó cómo logró sobrevivir. “Yo me adapté al agua, no el agua a mí. Sin pensar, me dejé moldear por el agua. Hundiéndome en la corriente, salí con la corriente. Así es cómo sobreviví”.



viernes, 20 de septiembre de 2013

Como mantener la mente lo más lúcida posible.



Ocho recomendaciones al respecto
Traducido de Alvaro Fernández de SharpBrain, para NBC Latino.

1.- Dar la bienvenida  a las nueva neuronas que no estaban ahí ayer.
Cada día amanecemos con unas 1.000 a 5.000 nuevas neuronas. Por el simple hecho de reconocerlas damos el primer paso para no ignorarlas.

2.- Hacer ejercicio aeróbico al menos dos horas  por semana.
Tiene que ser aeróbico, como correr, o practicar un deporte intenso. Es muy importante hacer ejercicio ya que de esta forma ayudamos a crear nuevas neuronas.

3.- Aprender a gestionar el estrés.
Observe sus pautas de pensamiento y la forma de controlar esos pensamientos o emociones. La meditación es una forma de conseguirlo -si bien el autor advierte que- se  precisan de unas 15 horas durante dos meses para lograrlo.

4.- Intentar algo nuevo cada día.
Salga de su zona de confort, por ejemplo si acostumbra a leer ensayos, intente leer novelas, si suele hacer crucigramas, intente un video juego. A medida que nos vamos haciendo mayores y tenemos hijos tendemos a la rutina y eso es  nefasto para la mente, la variedad es lo importante.

5.- No preocuparse por los detalles.
Centre su atención en lo que realmente importa.

6.- Socializar
Es importante relacionarse con otras personas y no permanecer aislados, pero siempre es mejor relacionarse con personas que nos hacen sentir bien y nos estimulan, en lugar de contactar con personas que  nos hacen sentir mal. Debemos asegurarnos que esas reuniones y amistades son positivas para poder  mantener nuestra mente en forma.

7.- Vigilar la alimentación.
Evite la comida previamente elaborada, la comida rápida y las grasas saturadas siempre que sea posible.

8.- Ir a clase.
Puede que esta sea su mejor inversión contra el alzheimer. Siga aprendiendo.

Según el autor, “la practica del mantenimiento físico no existía realmente hace 50 años” refiriéndose a la obsesión por ir al gimnasio que se vive actualmente en America. “El mantenerse mentalmente en forma no solo tiene que ver con la prevención del Alzheimer, se trata de tener un mayor nivel de desempeño en la vida diaria, al igual que invierte en sus ahorros, tiene que invertir lo antes posible en su mente… Cuando otros se jubilen, si lo desea usted puede seguir trabajando”.





viernes, 13 de septiembre de 2013

Organizando un día sin stress



Día a día parece que el tiempo se nos escapa de las manos. Tantas cosas por hacer y tan poco tiempo… acabamos estresados! ¿Cómo podemos  simplificar  las tareas diarias? Esta es otra pregunta que me suelen plantear.

Con el tiempo  me he dado cuenta de que un poco de organización es siempre útil y para ello podemos usar  algunas normas sencillas que nos pueden ayudar a simplificar la vida diaria eliminando un montón de tensiones nefastas para nuestra salud. Por supuesto que cada uno  es libre de usarlas o  no,  pero al menos os sugiero probarlas, siempre podréis modificarlas para ajustarlas a vuestra situación concreta o desecharlas si no os convienen.

Priorizar : Tener claro lo que es más importante en nuestra vida diaria.
Seleccionar solamente cuatro o cinco cosas que no podemos obviar y que tenemos que hacer si ó si y clasificarlas por orden de inmediatez. Podemos hacer una lista de tareas que iremos tachando a medida que lo vamos  realizando. Luego podemos añadir todas las demás cosas que podemos ir haciendo con mas tranquilidad, incluso que podemos dejar para el día siguiente; sin embargo, todas estas cosas que no corren prisa pero que tenemos que hacer, no está de más ponerles una fecha tope, para que no se nos pasen.

Aprender a decir NO. Es bueno también descargarnos de algún compromiso que no está en la lista de cosas importantes o que se añade a última hora, sobre todo de esos que son “más de lo mismo”, abusivos o que invaden peligrosamente el plan de actividad diaria. Decir simplemente No! Informar brevemente al solicitante de que no lo vamos a hacer o al menos ese día.

Limitar  las tareas : Cada mañana, elegir unas tres o cuatro tareas principales que tenemos que realizar obligatoriamente (incluyendo informes, reuniones, llamadas), luego  añadir las otras tareas que nos gustaría poder realizar, elimine alguna de las menos urgentes, tener en cuenta las pequeñas cosas que se van haciendo sobre la marcha y que también toman su tiempo. Si limitamos las tareas podemos concentrarnos mejor en ellas y tomar consciencia de que no podemos resolverlo todo en un mismo día. Esto nos permite estar más relajados en le proceso.

Evitar distracciones : Establecer en qué momento vamos a realizar las tareas más importantes. Programar un plazo de tiempo para su realización, en minutos u horas. Atenerse a ello lo más posible y durante ese tiempo desconectarse de cualquier distracción Internet, correos,  teléfono, notificaciones, etc.. y céntrese en hacer la tarea, luego pase a la siguiente.

Evitar las multitareas : Concentrarse en una sola cosa a la vez manténgase concentrado y plenamente consciente de lo que hace. Observe como su mente intenta desviarle hacia otro tema pero vuelva a centrarse en la tarea.

Resolver sobre la marcha lo rutinario : Una vez terminadas las tareas principales vaya resolviendo sobre la marcha el mayor número posible de pequeñas tareas (correos, llamadas breves, etc..) intentando tachar  el mayor número de tareas posibles y olvídese de ello.

Hacer una pausa : En lugar de correr de una tarea a otra, parar unos minutos entre ellas, viene bien hacer unas cuantas respiraciones profundas, disfrutar del trabajo terminado, levantarse de la silla para estirar las piernas, beber un vaso de agua, mirar por la ventana o echar un vistazo a unas fotografías  bonitas o que nos recuerden algo agradable, disfrute del momento presente bastan dos o tres minutos.

De esta manera podremos disfrutar mejor de nuestro tiempo y evitar el stress.


viernes, 6 de septiembre de 2013

Buscar y encontrar



Cuando alguien busca  -dijo Siddhartha -, suele ocurrir fácilmente que sus ojos sólo ven la cosa que anda buscando;
este alguien no puede encontrar nada,
 no deja entrar nada dentro de él,
 porque siempre está pensando en la cosa buscada,
porque tiene un fin,
 porque está poseído por este fin.
Buscar significa tener un fin.
Pero encontrar quiere decir ser libre,
 estar abierto a todo, 
no tener fin.
Fuente: Siddhartha de Hermann Hesse


viernes, 30 de agosto de 2013

Jardín Zen



Un maestro zen le pidió a su discípulo que limpiara el jardín del monasterio. El discípulo limpió el jardín y lo dejó en un estado impecable. El maestro no quedó satisfecho. Le mandó hacer de nuevo la limpieza una segunda vez, luego una tercera. Desalentado, el pobre discípulo se quejó:
- Pero, maestro, no hay nada más que poner en orden, ¿que limpiar en este jardín? ¡Todo está hecho!
- Falta una cosa – respondió el maestro.
Sacudió un árbol y algunas hojas se desprendieron, tapizando el suelo.
- Ahora el jardín está perfecto – concluyó.
Maestro: El orden perfecto sólo existe al lado del desorden. El orden total en un jardín mata el jardín



viernes, 23 de agosto de 2013

¿Y ahora a donde vamos?


Isla de Patmos. Entrada a la gruta donde San Juan escribió el Apocalipsis (Año 95 después de JC)

He visto recientemente una película que se llama así, ”¿Y ahora adonde vamos?” Se trata de una película libanesa de la directora Nadine Labaki realizada en el año 2011 que les recomiendo muy encarecidamente. Es realmente ejemplar, muy buena.

Describe una situación terriblemente dramática pero tratada con una extrema sensibilidad, demostrando que con el sentido común y el sentido del humor se pueden llegar a resolver las peores lacras que asolan desde hace dos milenios y particularmente en estos momentos a nuestra civilización, como está ocurriendo  ahora mismo en Egipto.

La película  trata de la convivencia pacífica en un pueblo donde un grupo de  personas pertenecientes a dos religiones que nos quieren hacer creer que son antagónicas, la  islámica y la  cristiana y que gracias a la superación del dolor y el amor logran zanjar sus diferencias.

Tantos siglos de luchas internas, de guerras, tantos avances científicos y seguimos reaccionando como si acabáramos de salir de la edad de piedra. Movimientos fundamentalistas que sólo buscan el poder y la dominación mediante el engaño, la manipulación, la doble moral, los intereses ocultos y la destrucción. No hemos aprendido nada, seguimos funcionando bajo los impulsos de nuestro cerebro reptiliano. Me  entristece y desespera ver como permanece ese instinto destructor dentro de los seres humanos que a menudo se escuda en los fundamentos de dudosa veracidad de unas creencias que manifiestan mucha incoherencia y muy poca espiritualidad.

Y si Dios fuera mujer?  ¿las cosas  serían diferentes?

Mezquita Azul en Estambul
 Hagia Sofía en Estambul, antigua iglesia cristiana convertida en mezquita.
 El Vaticano, Plaza de San Pedro, Roma
Mezquita de  Cordoba, convertida en iglesia cristiana.
 Fortaleza cátara en Villerouge de thermenés, cerca de Montsegur. Francia (Occitania)

viernes, 16 de agosto de 2013

Es su problema





Sucedió que un Maestro Zen estaba pasando por una calle, cuando un hombre llegó corriendo y lo golpeó con fuerza.

El Maestro cayó. Luego se levantó y continuó caminando en la misma dirección en la que estaba yendo, sin siquiera mirar hacia atrás. Un discípulo iba con el Maestro; se quedó atónito y dijo: "¿Quién es ese hombre? ¿Qué es esto? Si uno vive en esta forma, entonces cualquiera puede venir y matarte. Y ni siquiera has mirado a la persona y no sabes quién es, ni por qué lo hizo".

El Maestro dijo: "Es su problema, no el mío".


viernes, 9 de agosto de 2013

Flexibilidad

El discípulo fue a visitar al maestro en el lecho de muerte.

- "Déjame en herencia un poco de tu sabiduría", le pidió.

El sabio abrió la boca y pidió al joven que se la mirara por dentro

- “¿Tengo lengua?”

- "Seguro", respondió el discípulo.

   - "¿Y los dientes, tengo aún dientes?"

   - "No", replicó el discípulo. "No veo los dientes."

  - "¿Y sabes por qué la lengua dura más que los dientes? Porque es flexible. Los dientes, en cambio, se caen antes porque son duros e inflexibles. Así que acabas de aprender lo único que vale la pena aprender."


Bruno Ferrero



viernes, 2 de agosto de 2013

Estar libre



Conocer el camino es conocerse a sí mismo.
Conocerse a sí mismo es olvidarse de sí mismo.
Olvidarse de sí mismo es liberar al verdadero ser de la prisión del ego.
La palabra japonesa “gedatsu” – liberación – está compuesta de dos caracteres: “estar suelto” y “escaparse”; significa literalmente salir del cautiverio, estar libre.
Autor: Dogen,



viernes, 26 de julio de 2013

El hábito de la creatividad.




¡Que importante es la creatividad! Es sobre todo una forma de salir de  antiguas pautas, costumbres y formas obsoletas de percibirnos y de percibir al mundo. La creatividad también nos permite resolver problemas y establecer relaciones más sanas y satisfactorias que nos harán sentir más felices.

La creatividad no es un don, es una capacidad que podemos alimentar y desarrollar, la creatividad debe ser una disciplina, un habito que podemos poner en práctica a diario en todas nuestra actividades.

Veamos seis pautas que se pueden utilizar para adquirir y mantener el hábito de la creatividad:

1.- Confíe en su creatividad. Este es el primer paso, el más importante. Descubra en que área se siente más creativo (escribir, pintar, cocinar, contar cuentos, arreglar cosas, etc…) la creatividad se puede manifestar de mil maneras en lo que regalamos, la ropa que llevamos, la forma de decorar la casa… ¿Cuál es su forma de ser creativo?

2.- Reconozca la voz de su autocrítica. Todos conocemos esa voz interior que quiere protegernos, esgrimiendo críticas a menudo muy negativas y al hacerlo nos inhibe de atrevernos. De modo que vamos a acallarla y para empezar le vamos a dar un nombre a ser posible simpático, así será más fácil pactar con ella para que nos deje ser  más creativos.

3.- Preste atención a los detalles. Al empezar a practicar con la creatividad  nos daremos cuenta  de que le prestamos más cuidado a los detalles de todo lo que nos rodea o sucede, señal de que nos vamos sintiendo más vivos, más en el presente. ¿De que color es el coche del vecino? ¿Al calzarnos qué zapato ponemos primero? ¿Cuántos correos recibimos cada día? Cambiemos el nombre de las cosas, de esta forma empezaremos a ver el mundo de forma distinta.

4.- Haga preguntas tontas. El hecho de querer quedar bien y estar a tono, interrumpe el flujo de la creatividad. No temamos hacer preguntas obvias o incluso tontas (no hay preguntas tontas realmente). ¿Nos atrevemos a que nos miren como un bicho raro? Fomentemos nuestra curiosidad sobre sentimientos, motivaciones, etc. Podemos pensar y replantearnos como funcionan las cosas, el mundo, etc.

5.- Practique la atención plena*. Procure centrarse en el presente, deje de rumiar sobre el pasado -basta con tomar nota de lo ocurrido para no repetir un error- o preocuparse u obsesionarse por el futuro -basta con planificar las metas-. Cuando nos centramos en el presente, estamos atentos y abiertos a lo que ocurre aquí y ahora, entramos de lleno en el proceso creativo.

6.- Acepte la paradoja. Es curioso pero parece que todo lo que atañe al ser humano resulta paradójico. Puede que por momentos nos encante la soledad y sin embargo, en otros disfrutemos de la compañía de los demás, A veces nos cuesta  decidirnos y otras veces  tomamos decisiones impulsivas, puede que a veces nos sintamos muy seguros de nosotros mismos y otras nos sentimos muy vulnerables. Conozcamos nuestros puntos paradójicos, aceptemos nuestros opuestos, esto resulta muy útil cuando queremos cambiar de hábitos.




Como vemos la creatividad es un hábito, un proceso. Podemos aprender de los niños, observándoles como caminan, aprenden, descubren, exploran, seamos como ellos curiosos y abiertos a lo que surge.