viernes, 17 de agosto de 2012

¿Ficción o realidad anticipada?



Se habla mucho en estos días en la red de nuevos sistemas de monitorización (entiéndase vigilancia) que se está implantando  o envías de instalación en varias ciudades importantes, como por ejemplo Nueva York , donde Microsoft ha desarrollado para la policía de dicha ciudad, un sistema de vigilancia mediante cámaras para localizar entre otros y verificar alertas terroristas, hacer seguimiento  del automóvil de un sospechoso, comprobar sus recorridos en los últimos días, semanas y meses… acceder a sus antecedentes, etc… También me acabo de enterar de que para mediados del 2014, en Brasil, de cara a los próximos juegos olímpicos del 2016, todos los vehículos  del país llevarán instalado un sistema de localización para evitar robos, controlar el tráfico, las frontera, manteniendo el vehículo permanentemente vigilado … vamos que todo esto que parece inspirado de las películas de ciencia ficción como Minority Report, Gattaca, 1984, Un mundo feliz,  está  ocurriendo ya en nuestro mundo real.

Es evidente que si bien todo ello en un primer momento va enfocado a la seguridad de los ciudadanos, nos suele dar que pensar sobre todo a los aficionados al género de la ciencia ficción, donde al final de la película la delgada línea que separa el deber de la protección por parte del estado y el derecho a la libertad e intimidad de los ciudadanos, resulta siempre aniquilada en beneficio del control de unos cuantos poderosos que convierten al resto  en una masa esclavizada y manipulada.

Releyendo la novela “Un mundo Feliz” que escribió Aldous Huxley en 1932, en la cual describe una dictadura perfecta, con apariencia de democracia, con una sociedad formada por individuos manipulados genéticamente con distintos niveles de capacidades mentales antes de nacer y se encuentran bajo el control de una élite, los Alfas que me recuerdan mucho a un grupo de grandes familias que detienen los poderes fácticos, por encima de los propios gobiernos y que manejan como marionetas a todas las demás categorías de seres, como los Betas, que son los que ejecutan las órdenes de los anteriores, y se parecen a nuestros políticos y directivos de grandes empresas, luego vienen los Gamas o subalternos muy parecidos a los funcionarios y profesionales y finalmente están los Deltas y los Epsilones que me recuerdan a todo el resto de los trabajadores, moldeados por herencia genética ó social a ser manipulados, utilizados como carne de cañón en beneficio de los primeros. Imagínense todo este mundo en una cárcel sin muros donde los prisioneros ni siquiera tengan el deseo de evadirse… un sistema basado en el consumo, donde el arte, la cultura y la ciencia están censurados y se fomenta un entretenimiento controlado y adaptado a cada categoría, que les inhibe de aprender, pensar, darse cuenta, avanzar…, cambiar. ¿no sería una premonición de lo que está ocurriendo actualmente?

Les sugiero que aprovechen el verano para ver o volver a ver estas películas o leer las novelas que las inspiraron.





1 comentario:

  1. Si nos cierran la puerta de la cultura entraremos por la ventana.

    ResponderEliminar