viernes, 31 de enero de 2014

La ciencia nos revela que hacer para ser felices. (1)



Lo que todos buscamos… la felicidad ha sido desde hace mucho, mucho tiempo motivo de estudio por parte de la filosofía y la religión, ahora es también motivo de investigación desde hace unas décadas por parte de filósofos, psicólogos , sociólogos, neurólogos, economistas, entre otros.

Veamos algunas de las conclusiones a las que ha llegado la ciencia sobre ello.

Las relaciones de amistad no solo influyen positivamente en nuestro bienestar sino que incluso pueden alargarnos la vida. Según el psicólogo R. Tunney de la Universidad de Nottingham, las personas que se sienten muy satisfechas con sus vidas tienen el doble a amigos que las que no se sienten satisfechas, también  cifra en un numero de 10 amigos, el mínimo para sentirse más feliz.

El sociólogo Ruut Veenhoven llegó a la conclusión  de que los países en los que la gente es más feliz son aquellos que tienen un mayor tejido asociativo, como Dinamarca donde hay un mayor porcentaje de personas que participan en actividades colectivas (92%), esto hace que la gente se  sienta menos sola y se establezcan mayor número de amistades.

Llevar un diario donde  apuntar  las cosas buenas que nos ocurren. La gratitud es el aspecto de  nuestro carácter que más se asocia con la satisfacción vital. Según M. Seligman de la Universidad de Pensilvania, la forma más sencillas de experimentar la gratitud consiste en apuntar a diario 3 cosas buenas que nos hayan pasado a lo largo del día. La investigación comprobó que las personas que llevaban a cabo esta práctica se sentían más felices.

Invertir en nuevas experiencias, evitar caer en la rutina. Las personas que viven más aventuras no temen probar nuevas experiencias y huyen de la rutina, se sienten más felices que los que hacen siempre lo mismo. Según el Psicólogo Ryan Howell de la Universidad Estatal de San Francisco, los que emplean una parte importante de sus ingresos en comprar experiencias como viajes, cenas y ocio y una menos importante en  comprar cosas materiales, son sensiblemente más felices.


Anticipar la felicidad. Según el Experto en motivación y Coach, Carlos Andreu, “Siempre pensamos que seremos más felices cuando tengamos un nuevo trabajo, un nuevo coche, pero la ilusión no está en el cuando, sino en el mientras”. Los estudios confirman que la felicidad aumenta en  nuestras vidas si mantenemos en mente el vivir experiencias que sabemos puede proporcionárnosla, aunque no la estemos disfrutando aún en ese momento. La gente se siente más feliz en su trabajo cuando  sabe que le queda poco para las vacaciones, el viernes nos sentimos más felices que el lunes si pensamos en un buen fin de semana. Pensar en algo que nos va a hacer felices, nos hace más felices.



viernes, 24 de enero de 2014

Ver la realidad



¿Para que sirve un Maestro?, preguntó alguien.
Y un discípulo respondió:
- Para enseñarte lo que siempre has sabido.
- Para mostrarte lo que siempre has estado mirando.
Y como la respuesta dejó perplejo al visitante, añadió el discípulo:
- Con sus pinturas, un artista me enseñó a ver la puesta del sol.
- Con sus enseñanzas, el Maestro me ha enseñado a ver la realidad de cada momento.
Fuente: ¿Quién puede hacer que amanezca? de Anthony de Mello


viernes, 17 de enero de 2014

Soledad, luces y sombras

 Uno de los miedos a los que frecuentemente nos enfrentamos como seres humanos es el miedo a la soledad. Quedarnos sin pareja, sin familia, sin amigos. Miedo a viajar solos, ya sea por lugares conocidos o más aún desconocidos. Es un miedo que en mayor o menor medida todos hemos experimentado en algún momento.

A veces este miedo llega a ser casi enfermizo y de hecho se puede convertir en una enfermedad, volviéndonos totalmente dependientes siendo una carga para los que nos rodean.

Actualmente muchos lo resuelven con una adicción a las redes sociales acumulando  centenares de amistades virtuales con las cuales están continuamente conectados y mantienen una relación que si bien no puede llegar a ser del todo satisfactoria, les ayuda a superar ese miedo a la soledad. Es una fuente de enorme malestar para algunas personas que con tal de no estar solas se enganchan con cualquier pareja que muy a menudo no les conviene y les hace  aún más infelices.

Todos ellos  se pierden una experiencia muy importante de nuestra vida ya que el hecho de superar ese miedo a la soledad nos hace sentirnos mucho más  fuertes, en esos momentos en que superamos el reto y realizamos cosas  en solitario, es cuando tomamos realmente consciencia del alcance de nuestro propio poder personal. La paz que podemos conseguir al encontrarnos a solas con nosotros mismos es algo realmente grande.

La soledad  bien asumida nada tiene que ver con una sensación de desolación, depresión o miedo, al contrario nos sentimos libres, podemos realmente crecer, tantear nuestras limitaciones y tomar conciencia de quien o qué somos realmente. Aprendemos a ser autosuficientes.

Por experiencia personal una de las cosas más agradables es la de viajar sola por algún país o ciudad desconocidos, algo que les recomiendo si quieren aprender a conocerse. Les sugiero que preparen el viaje para no perder de vista  ciertas medidas de seguridad, ayuda mucho si se conoce algún idioma y hoy con Internet es muy fácil encontrar todo tipo de información en la red y luego saltar a la aventura de viajar por la vida, es de lo más emocionante.

Una vez que uno aprende a sentirse bien consigo mismo, a ser autosuficiente, a partir de ese momento sentimos que somos capaces de cuidar de nuestras propias necesidades emocionales, que no “necesitamos al otro”, y que la relación sirve para compartir juntos una parte del camino de la vida aprendiendo el uno del otro, es más fácil relacionarse con los demás y mantener una relación de pareja satisfactoria. Y sobretodo se puede afrontar con ilusión y alegría la soledad.



viernes, 10 de enero de 2014

El libro de las almas


Existe la creencia de que San Bartolomé, patrono de los encuadernadores, ofrece a cada alma, poco antes de nacer, dos libros.
El primero está protegido por unas cubiertas de cuero marroquí, con filigranas de oro y papel de Holanda; el otro se presenta en piel de cabra, sin siquiera curtir, tampoco un solo grabado. Tras haber elegido uno, el alma se encarna en el mundo de los vivos, donde al fin podrá abrirlo.
Quienes eligieron el tomo de hermoso aspecto, descubrirán que ya existe un texto en su interior, una novela donde se revelan todos los pasos que se darán en esta vida, un inventario de acciones que deberá de seguirse al pie de la letra hasta el fin de nuestros días. Cuando la muerte venga a visitarnos, la encuadernación del libro estará deteriorada de tanto uso, las páginas se habrán soltado y las letras apenas serán visibles.
Quienes optaron por el segundo volumen, encontrarán un sinfín de páginas en blanco que deberán ir rellenando con las decisiones que tomen libremente, eligiendo en cada momento hacia donde encaminar sus existencias, haciéndose desde el primer instante dueños de sus propias vidas. A medida que las páginas vayan siendo escritas, el libro irá adquiriendo, casi por arte de magia, un aspecto más lustroso, las cubiertas parecerán haber sido encuadernadas en los mejores talleres del mundo y las filigranas despertarán la admiración de los grandes grabadores de la historia. Al final, cuando el cuerpo suelte su último aliento, el tomo será tan hermoso y contendrá tales proezas que pasará a formar parte de la gran Biblioteca del Conocimiento Humano.
Fuente: Leyenda sacada del prólogo del libro “La encuadernadora de libros prohibidos” de Belinda Starling



viernes, 3 de enero de 2014

Entrando en el 2014









                 










En estos días me gusta elucubrar y jugar a interpretar el lenguaje simbólico del nuevo año. Hemos dejado atrás un año muy difícil para muchos, el 2013, marcado por un número supuestamente fatídico, es verdad que según el simbolismo numérico el 13 suele ser un número de desintegración, pero por aquello de que nada desaparece sino que se transforma, el 13 también es un año marcado por la necesidad de un renacer, a menudo de nuestras propias cenizas.

Hemos vivido momentos difíciles, durísimos recortes que nos han dejado a todos bastante tocados, una avalancha de noticias vergonzosas que han puesto de relieve la mala gestión y el abuso en la utilización de los recursos económicos del país por parte de dirigentes políticos y agentes sociales de todos los colores, carentes de ética y honestidad, Hemos asistido atónitos a fallos jurídicos incoherentes cuando no claramente injustos, sin que nadie muestre la suficiente dignidad para dimitir o devolver lo que han desviado a sus propias cuentas a pesar de reconocer, algunos, los hechos o incluso  alardeado de ellos. Todo esto ha dado lugar a una pérdida drástica de los derechos del pueblo, con repercusión directa en su bienestar de carácter social y particular, ahogándonos en una terrible sensación de desesperación e impotencia. Por otra parte cuando nos asomamos a la ventana del mundo, vemos que en los demás países las cosas no están mucho mejor.

Desde las altas esferas del poder nos auguran ahora el inicio de una mejoría a partir de este año 2014, yo quiero creerlo, aunque no se vean actitudes o medidas que nos traigan muchas esperanzas. Eso sí pronto llegaran tiempos de elecciones nuevamente escucharemos cantos de sirenas y ¿volveremos a sucumbir a sus encantamientos? O reaccionaremos y les quitaremos nuestro apoyo a todos ellos ahogándoles para que no nos tomen el pelo otra vez más, obligándoles con nuestro NULO, a que ninguno consiga un número mínimo de votos para poder  seguir en el poder y obligarles  a un cambio.

En cuanto al simbolismo del 14 es sinónimo de templanza, de moderación, de sobriedad, pero implica también un punto de inflexión que marca el inicio de un nuevo equilibrio, un orden orientado hacia una mejoría consciente y siguiendo con el símbolo, si sumamos todos los números de este año obtenemos un siete, número mágico por excelencia, que puede simbolizar la capacidad de entrar en un nuevo camino en el cual podemos encontrar numerosas oportunidades de alcanzar nuestros objetivos, en una palabra de realizarnos, si somos capaces de ser tenaces y resolutivos.


Todo depende de nosotros, de nuestra actitud ante las circunstancias que se presentan en nuestra vida, de tomar conciencia individualmente de nuestro poder, para que  unidos podamos  lograr un cambio.

viernes, 27 de diciembre de 2013

El año se acaba

Por estas fechas llegamos a un final de ciclo, algo se nos acaba, una puerta se cierra y otra se abre sobre lo desconocido o al menos, en parte desconocido.

En estos momentos siempre me gusta tomar un tiempo para reflexionar y hacer balance por un lado de lo acontecido en el año que termina, tomar buena nota de ello, es experiencia y conviene recordarlo, y también suelo poner por escrito, a grandes rasgos, dejando lugar a lo que surja, los nuevos proyectos, los nuevos sueños que me gustaría realizar en el nuevo ciclo anual que se inicia, el cómo ya irá  cobrando forma a lo largo de los próximos 12 meses.

Estos días da tiempo para mucho, jugando con un poco de organización y dejando espacio igualmente a la improvisación, es tiempo de estar con  los seres queridos, de disfrutar compartiendo recuerdos y anécdotas de tiempos más o menos lejanos, de hacer alguna visita, de relajarnos en una sobremesa,  dando un paseo por el monte o por la playa, también prestar algún tipo de ayuda solidaria, brindando con ilusión nuestra colaboración hacia algún colectivo o algunas personas que lo necesiten.

Se me ocurre también, que una buena pregunta que podemos plantearnos esos momentos de tranquila reflexión que surgen entre  fiesta y fiesta, visita y visita… puede ser ¿que he  aprendido yo en este año? Y no me refiero solo a cualquier tipo de enseñanza, técnica, etc., sino también, sobre mi misma, ¿que he podido sacar a la luz desde mis sombras? Cualquier cosa que me permita conocerme mejor, que me proporcione nuevas herramientas para afrontar nuevos retos, disfrutar con nuevas experiencias y sobretodo sentirme cada día mejor conmigo misma.

En cualquier caso lo más importante es creo yo, encarar este nuevo ciclo, esta nueva página de nuestra vida con optimismo e ilusión.

Feliz Año a todos!





viernes, 20 de diciembre de 2013

¡Navidad!






























Un año más estamos en Navidad, los años se siguen, no se parecen, pero la Navidad siempre vuelve con sus villancicos, sus turrones, el regreso de los familiares que viven en la distancia, la costumbre de los regalos, etc…


La percepción que tenemos de la navidad, también cambia con los años, yo recuerdo cuando mis hijos eran pequeños que la navidad era una fiesta llena de magia y de ilusión, el arbolito con los enanitos de Papa Noêl  que se escondían detrás de las ramas, los encargos a Papa Noêl y por si este fallaba  todavía quedaban los Reyes Magos… El tiempo pasa, la vida cambia las circunstancias y las navidades se van transformando poco a poco en una rutina, una reunión familiar eso sí, más especial que otras que pueden darse a lo largo del año, pero parece que la magia se va diluyendo, los pequeños se van haciendo mayores y la vida también les va curtiendo.

Aunque personalmente por mi circunstancia particular, nunca he vivido la Navidad desde la perspectiva religiosa, no obstante, siempre lo he sentido y lo siento desde su dimensión espiritual y humana. Es un tiempo para una nueva esperanza de paz y mejoría interna que debemos fomentar y trasladar a los demás que deseen experimentarla.  El llamado “espíritu de la Navidad”, que nada tiene que ver con el mercantilismo, ni con los excesos que conocemos, es un estado de afecto sincero hacia los demás en el cual se van superando diferencias y manifestando la necesidad de ayudar y compartir entregando lo mejor de cada uno,  un estado que sería muy saludable si pudiera extenderse a todo el año, especialmente en estos tiempos de crisis, para ayudar a los que más lo necesitan, que son muchos ahora mismo.

De modo que propongo un brindis con una humilde copa de sidra, por aquello del encanto de las burbujas, para que todos tengamos una Navidad más consciente, en paz y feliz, junto a todos nuestros seres queridos y todos aquellos que están cerca de nuestro corazón, aunque la distancia nos separe.

Feliz Navidad para todos!

viernes, 13 de diciembre de 2013

Mirar cerca de nosotros.



Se cuenta que había una estatua de un rey, cuyo dedo índice estaba en posición de señalar.
Llevaba la inscripción: “Para obtener un tesoro golpea en este sitio”.
Su origen era desconocido, pero muchas generaciones de personas de aquella ciudad habían golpeado, con todo tipo de instrumentos, en el lugar señalado. Esos golpes, sin embargo, dejaron pocas huellas en la dura piedra, aunque sí fueron mellando la confianza de la población en sus posibilidades de poder obtener la riqueza prometida por la inscripción.
Algunos empezaron a considerar la estatua como una broma de mal gusto, pensada por algún antepasado que quería demostrar algo que nadie lograba entender.
Así como algunos empezaron a mirar a la estatua con notable desconfianza, para otros la frustración era tan grande y profunda que incluso pidieron al alcalde de la ciudad que enterrase cuanto antes el monumento para no tener que verse enfrentados cada día a su propia impotencia.
Un día, un artista de un pueblo vecino, un hombre que disfrutaba contemplando la belleza de las formas de todo lo creado, llegó a la ciudad y se quedó conmovido por la belleza de la estatua.
El hombre estuvo observando desde todas las perspectivas posibles el estilo, las formas, los materiales, el color, y hasta el sonido que producía el viento al rozar aquella obra de arte. Y gracias a aquella amplitud y profundidad de su mirada le fue posible observar que exactamente al mediodía la sombra del dedo que señalaba, ignorada por siglos, trazaba una línea en el pavimento al pie de la estatua.
Los sufíes cuentan que este hombre, después de observar con detenimiento, marcó el sitio que señalizaba la estatua, obtuvo los instrumentos necesarios, y con una barra hizo saltar la loza.
Para sorpresa de todos la loza resultó ser una compuerta en el techo de una caverna subterránea. En ella había extraños objetos, de una hechura tal que le permitieron deducir la ciencia de su manufactura, hacía mucho tiempo perdido, y en consecuencia pudo acceder al tesoro que la inscripción prometía.
Maestro: perdemos mucho tiempo buscando la belleza y la felicidad en algún lugar remoto, mientras que si supiéramos mirar bien la encontraríamos muy cerca de nosotros.

Cuento Sufi.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Diciembre


En estos días de primeros de diciembre y antes de dejarnos arrastrar por la vorágine de las fiestas navideñas y fin de año, con días más cortos, temperaturas más frías y el calendario que nos recuerda que nos acercamos a un final de ciclo, tendemos ya sea a apurarnos por revisar las cosas pendientes o  a ir a cámara lenta, haciendo introspección y balance de lo que hemos tenido la oportunidad de hacer o de conseguir a lo largo del año.

Espero que a pesar de la crisis hayan tenido la oportunidad de aprender algo mas o menos importante para su propio crecimiento, ya que un año más siempre deja una huella. Poco a poco nos vamos desprendiendo de lo superfluo y valoramos más lo esencial. Tomamos conciencia de lo que nos llena y nos hace sentir bien y también de aquello que nos produce malestar y  agotamiento. Estas emociones, sentimientos y sensaciones son grandes maestros que nos van a orientar en el camino de nuestra vida, debemos escucharlos, apuntarlos y sacar nuestras conclusiones ya que serán una excelente base para que podamos, dentro de unas semanas establecer nuestros propósitos de año nuevo.

Pongamos manos a la obra y aprovechando esos momentos de meditación, y después de cerrar los temas pendientes, empecemos a esbozar el mapa de nuestra vida para el próximo año.




viernes, 29 de noviembre de 2013

Un momento de paz a diario


La vida que llevamos suele ser bastante estresante, por muchos motivos, aun para las personas que vivimos en un lugar tan ideal y/o idealizado como las islas Canarias. Los que aquí vivimos no estamos siempre de vacaciones y nos enfrentamos a los mismos problemas que los que viven fuera,  eso sí con la ventaja de tener un clima envidiable que nos permite realizar actividades fuera de casa prácticamente todo el año.

Por eso siempre recomiendo la necesidad de tomarse un tiempo de tranquilidad, un tiempo única y exclusivamente para  nosotros mismos, a diario. Ya se que me dirán que si el trabajo, la familia, un sinfín de actividades, las relaciones, la organización de la casa, los estudios, etc… un montón de excusas  que algunos necesitan para perderse de sí mismo y paradójicamente huir del agobio con más agobio.

Hoy os propongo un plan sencillo que podéis ir preparando poco a poco en unos días para encontrar un momento de paz que os permitirá recuperar fuerzas y ganar tiempo además de mejorar vuestro estado de ánimo.

Siempre hay un momento del día en que estamos más tranquilos, puede que sea a primera hora de la mañana, antes de que se levanten los demás o  a última hora de la noche, antes de acostarse. Localizar un lugar tranquilo en la casa donde nadie os moleste, de ser posible sin ruidos, podéis organizarlo con algunos elementos para hacerlo más atractivo, que os resulten agradables y os sugieran paz, tranquilidad y bienestar, algunas fotos de lugares sugerentes, unos cojines o una alfombra, incluso si os apetece una velita, incienso o simplemente unas paredes blancas sin distracciones. Otros si pueden permitírselo, preferirán sentarse en un parque, en el campo o en una playa.

Cada día a la misma hora sentaos a meditar 5 minutos para empezar, según el tiempo disponible, posteriormente se puede ir incrementando el tiempo de meditación. Se trata simplemente de centrar la atención en la respiración, inspirando y expirando, sintiendo el paso del aire por las vías respiratorias; cuando noten que su mente se evade y se distrae con cualquier pensamiento, sencillamente volver a poner la atención en la respiración. Una vez agotado el tiempo, respirar profundamente y volver a vuestras actividades.

Este ejercicio que no toma demasiado tiempo puede resultar de lo mas beneficioso. Os animo a hacerlo.