viernes, 29 de junio de 2012

Aceptar envejecer (3)

trucos blogger

La vejez no es una enfermedad, es un proceso vital. Es evidente que a medida que van pasando los años, algunas de nuestras capacidades físicas van menguando, cambia también nuestra situación profesional, personal y familiar y tenemos que enfrentarnos a las nuevas realidades que  surgen día a día en nuestras vidas, todo lo cual exige una enorme capacidad de adaptación.  Sin embargo el envejecer tiene también sus ventajas, para mucho  supone una liberación de la obligación de trabajar, la cual debería reemplazarse por la voluntar de estar ocupados, ya que disponemos de más tiempo para hacer muchas de aquellas cosas que nos gustan y que hemos ido posponiendo; también es fin de las vagas y frustrantes ilusiones, nos volvemos más pragmáticos, mas realistas y nos encontramos ante la expectativa de empezar la aventura una nueva de vida afrontando nuevos retos para aprender y emprender nuevas actividades y dedicarnos a todo aquello que nos queda por descubrir...

Muchas de las cosas que antes eran fundamentales en nuestra vida, ahora van pasando a un segundo plano y podemos usar esa energía para otras cosas. Podemos expresar nuestra creatividad, una creatividad madura, que se convierte en la esencia de lo que somos, de lo que hemos vivido, de nuestra experiencia y que podemos transmitir a los demás, a las nuevas generaciones a través de alguna actividad de carácter técnico, artesanal o artístico.

Los años han dejado huellas, las arrugas, ese testimonio esculpido en nuestra piel representan todo lo que hemos vivido, bueno y lo menos bueno… Cada etapa de la vida tiene su forma y su expresión, no tiene sentido pretender parecer lo que no somos, es decir jóvenes físicamente hablando, aunque anímicamente seguimos siéndolo; sobretodo nosotras las mujeres, debemos aceptar el paso del tiempo y aspirar a un tipo diferente de belleza, una belleza  que sale de dentro y que irradia seguridad, confianza y sabiduría.

El hecho de hacerse mayor implica la responsabilidad de crear cada uno su propia realidad de vida en esta etapa de la vida, porque hacerse mayor, o sea, envejecer es un proceso que toma tiempo, a los humanos nos ocurre como a los buenos vinos, los mejores, los más sabrosos, son aquellos que han ido madurando poco a poco, durante años, en las mejores condiciones. Por eso insisto en que conviene empezar a preparar esta importantísima última etapa de nuestra vida con cierta antelación, al acercarnos al final de la madurez, empezando por cuidar un poco más de nuestra salud, tanto física como mental adoptando hábitos saludables, fomentando en nuestro tiempo libre aquellas actividades recreativas que más nos llenan y nos gustan, sin dejar de aprender algo nuevo cada día, evitar estancarnos, por pereza o miedo, adaptarnos a los nuevos tiempos, sin perder nuestros valores, ni nuestros principios, manteniendo nuestra curiosidad, nuestra motivación por conocer y conocernos cada día más, buscando el llegar a ser mejores personas.


viernes, 22 de junio de 2012

Podemos elegir cómo envejecer (2)



Desde la psicología el punto de partida está en uno mismo. Si queremos cambiar el mundo, primero tenemos que cambiar individualmente, al menos algunos patrones internos.

Y es que la vejez puede experimentarse como un obstáculo para vivir o como una nueva etapa que nos permite abordar nuevas experiencias gratificantes.

Poco podemos hacer, aportar o cambiar si no modificamos nuestra forma de percibir nuestro entorno o de pensar sobre lo que somos o cómo somos. Porque reconozcámoslo, honestamente, no resulta nada fácil aceptar que estamos envejeciendo. Para muchas personas esto es una fuente de miedos y produce mucha de angustia, lo cual repercute en todo lo que les rodea, para esas personas el paso de los años  ya no se asemeja con el crecimiento y la evolución sino con deterioro, jubilación, rechazo y muerte.

A los niños y adolescentes, no les preocupa en absoluto la vejez, de hecho cuando están con personas mayores sienten que pertenecen a mundos distintos. Sin embargo, cuando uno alcanza la etapa de la madurez, empieza a tomar conciencia al ver envejecer a sus padres.

Curiosamente, un@ tiene la impresión de que no cambia, de que siempre está igual, por mucho que se mire en el espejo, parece que los que cambian son los demás, el mundo, etc… Pero envejecer es algo ineludible y al llegar a esta etapa, podemos hacer dos cosas :

1) Aceptar e ir envejeciendo en paz o
2) Volvernos unos  quejicas, cuando nos entra el miedo y la rabia por sentirnos apartados.

De modo que si no queremos vivir amargados todos estos años que aún nos quedan, tenemos que hacer algo.

El miedo a envejecer, es también el miedo a la cercanía de la muerte.  Cuando perdemos a un ser querido especialmente en esa etapa de la vida, nos obliga a reflexionar sobre el sentido de nuestra propia existencia y esa reflexión puede llevarnos también a revisar lo que ha sido nuestra vida desde la infancia, recordándonos las cosas que realmente son importantes. Precisamente el hecho de saber que nuestra vida se acerca al final, en lugar de producirnos angustia debería de motivarnos a entender que cada día, cada momento es una  oportunidad que se nos ofrece de ser felices.

La etapa del envejecimiento no puede separarse de las demás etapas de la vida, la vejez forma parte de nuestro viaje por la vida y debemos prepararnos por la última etapa del camino.

Prepararnos mentalmente, incrementando la autoestima y también porque no, espiritualmente, según las creencias de cada uno. Estos son dos aspectos a tener en cuenta para sentirnos en paz. Para ello podemos usar técnicas de relajación y también de meditación o mediante la oración realizada de forma consciente. Se ha observado científicamente que con sólo diez minutos de meditación podemos bajar dos puntos la tensión, y eso sin necesidad de tomar  medicamento alguno.


trucos blogger

viernes, 15 de junio de 2012

2012 año del envejecimiento activo (1)



Recientemente he tenido la oportunidad de asistir en Sevilla a un congreso en el que se ha tratado del envejecimiento activo, aquí os dejo la primera de 4 entradas sobre el tema.

Según la OMS, el envejecimiento activo es el proceso de aprovechar al máximo las oportunidades para tener un bienestar físico, psíquico y social durante toda la vida. El objetivo es extender la calidad, la productividad y esperanza de vida hasta edades avanzadas.

El envejecimiento activo se apoya en tres pilares que proporcionan la calidad de vida y que son:

·      la salud. Se refiere básicamente a la prevención adoptando hábitos saludables, controles médicos periódicos, ejercicio físico y actividades recreativas que nos permiten prevenir enfermedades y mantenernos en buena forma tanto  física como mental.

·      la seguridad. Se refiere a la protección, recursos económicos y también desarrollo de capacidades psicológicas que fomenten la autoestima, la seguridad en si mimos, la dignidad, la independencia y la autonomía.

·      y la participación. Además de continuar siendo activo físicamente, es importante permanecer activo individualmente, en el ámbito familiar y social, sintiéndonos útiles, participando en:

·      actividades lúdicas
·      actividades con cará́cter voluntario y/ o cívicas
·      actividades remuneradas
·      actividades culturales y sociales
·      actividades educativas
·      Vida diaria en familia y en la comunidad
·      Solidaridad intergeneracional (transmitiendo nuestro conocimientos)

Todo un programa a desarrollar durante los años que la mayor esperanza de vida nos brinda para disfrutar, aprender, participar y crecer en lo personal.


viernes, 8 de junio de 2012

Cambios con sentido común.


(Volviendo a la línea minimalista) Cuando se nos acumulan los problemas y nuestra vida empieza a parecerse a un caos, solemos darle vueltas y más vueltas sin obtener resultado alguno. Ha llegado el momento de actuar, de hacer algunos cambios. Pero para  tener eficacia esos cambios tienen que ser proporcionales a la medida del caos, si el problema es grande y nos absorbe produciendo ideas obsesivas conviene tomar una decisión radical y llevarla a cabo hasta que las cosas cambien de verdad y mejore de forma notable  la tensión y el agotamiento mental.

Veamos algunos ejemplos : Para recordarlo todo, mejor que pegar un post-it en la nevera, considero que  llevar una agenda resulta mucho más eficaz, se puede usar la del teléfono que resulta muy práctica y hacer que suene a una hora programada con el recordatorio de lo que toque hacer; pero la de toda la vida es igual de válida.

El correo electrónico, es sin duda una fuente de distracción muy importante, que hay que atender para evitar que se  acumule el correo sobretodo si  recibimos correos relacionados con nuestro trabajo… yo suelo mirar el correo unas 3 veces al día, por la mañana antes de ponerme a trabajar,  al mediodía al terminar el trabajo de la mañana y por la tarde al terminar la jornada. Procuro contestar sobre la marcha los correos que llegan e ir borrándolos o guardándolos en la carpeta correspondiente según su utilidad o importancia, con el fin de dejar siempre limpia la bandeja.

Las noticias y los PPS, reconozco que huyo de la infoxicación y solo voy a grano de la información que me interesa enviándole resto al cubo de basura y evitando así perdidas de tiempo y mucho estrés. Me informo de cómo va el mundo con las noticias de la mañana durante el tiempo que dedico al aseo escuchando la radio.

Consumo compulsivo, como no veo la TV ni los anuncios, evito tentaciones y compras innecesarias, a la hora de comprar algo que no sea una necesidad real o de uso inmediato, suelo mantener la idea en “la nevera”-mental- durante  al menos una semana, la mayor parte de las veces se me olvida, con lo cual no lo necesitaba, pero si no es el caso, me informo de manera exhaustiva por Internet o hablándolo con personas más o menos expertas que ya lo usan y cuando estoy convencida, si todavía lo necesito lo compro. En cualquier caso aconsejo aplicar una filosofía minimalista al tema de las compras, de esta forma  ahorramos y no llenamos  la casa de trastos.

Falta de tiempo, siempre nos quejamos de la falta de tiempo. Si somos conscientemente selectivos en cuanto a aquello en lo que empleamos nuestro tiempo, si elegimos los programas que realmente queremos ver en televisión descartando los demás, si escuchamos algún audiolibro mientras conducimos o hacemos ejercicio, poco a poco iremos acumulando tiempo para aquellas actividades que necesitamos o nos apetecen.

Motivación y sentido de nuestra vida. Esto es importante, si queremos vivir bien, me refiero a tener una vida plena, debemos darle un sentido a lo que hacemos, sea esto lo que sea, pero eso cada uno debe buscarlo y encontrarlo en lo más profundo de sí mismo. Si un@ no se siente satisfech@ con su  trabajo puede tratar de cambiarlo por algo que le resulte más satisfactorio o un autoempleo y si eso no es posible, habrá que aceptarlo o planificarlo, esperar y procurar dedicar un tiempo cada día o al menos cada semana a hacer aquello que más nos guste, solo así lograremos motivarnos y hacer que cada día tengamos más ganas de afrontar los retos que se plantean para crecer y hacernos mejores personas.

Para esto debemos decidir, actuar, realizar cambios en nuestra vida que se  adapten a nuestras necesidades reales y sobre todo ser perseverantes. Como pueden ver los anteriores son casos puntuales pero de sentido común, empecemos por cosas pequeñas y simples que nos harán la vida más fácil y nos darán  animo y seguridad para seguir.


viernes, 1 de junio de 2012

Piensa bien y acertarás

Esta semana estamos de cumpleaños, este blog cumple 3 años!
Gracias a todos los que me han acompañado al recorrer este camino.



"La vida de un hombre es lo que sus pensamientos hacen de ella." Marco Aurelio

“Porque donde pones tu atención se hace real para ti. Si pones el foco de tu atención en lo malo, tu estado emocional será malo. Esto, a su vez, tiene un reflejo directo en tu salud, ya que se asocia a cambios hormonales. Por eso es bueno hablar de cosas positivas, como la felicidad”. Lo dice Mario Alonso Puig, científico de la Universidad de Harvard.
Igual que la serotonina regula la calma o la dopamina  la confianza, el cortisol afecta directamente en el miedo. “La presencia elevada de esta hormona se produce cuando las personas pasan por estados emocionales de ira, angustia o desesperanza, entre otros, y los niveles altos de cortisol hacen que los glóbulos blancos funcionen peor”, explica Alonso Puig, “las emociones tiñen la realidad y tienen un impacto directo en la salud”.
Este cirujano y científico de Harvard asegura que la felicidad es un estado de la conciencia humana que no está encerrada en el ‘yo’, sino que surge del encuentro con los demás. “Cuando alguien está posicionado en el estado de conciencia humana de la felicidad ve cosas que no se ven normalmente. Provoca alegría, éxtasis y gozo”, comenta Alonso, que añade que incluso una persona puede ser feliz sin tener aparentes motivos para serlo (enfermedad, paro, pobreza…). “Puede que no experimente el éxtasis, pero sí la serenidad y la capacidad de mantener el equilibrio hasta en los peores momentos de su vida”.
Con toda esta información ya podemos ponernos en marcha para ir cambiando o mejorando nuestra vida y acercarnos cada vez más a un estado de felicidad, o al menos de paz interior. Nosotros y solo nosotros somos responsables y artífices de ello, ¿para qué seguir buscando fuera lo que tenemos dentro? Todo lo demás es huida ó ilusión, aunque entiendo que a veces también podemos motivarnos con lo que vemos o encontramos fuera, pero no olvidemos nunca que nuestro bienestar siempre dependerá de lo que hagamos nosotros y solo nosotros con ello, así que no le echemos la culpa a los demás… resolvamos aquello que nos molesta o nos daña y olvidemos o aceptemos aquello que no podemos cambiar.



viernes, 25 de mayo de 2012

Si es divertido se recuerda mejor



¿Sabían Vds que recordamos mejor las cosas cuando el tema se presenta con un toque de humor o cuando  va cargado de cualquier efecto emotivo?. Pues si, cuanto más divertida la broma, mayor actividad produce sobre los centros cerebrales del placer y mayores son las posibilidades de que la persona lo relacione con algún hecho personal que le permite recordarlo durante más tiempo.

El Profesor Keith Carlson de la Universidad de Psicología de Valparaiso ha realizado varios estudios sobre la relación existente entre el humor y la memoria, ha realizado varias mezclas y les ha  añadido algunas variables de tipo emocional, veamos  cuales son sus conclusiones:

Este investigador señala que en el mundo real existen varios factores imposibles de controlar y que afectan a la memoria. Los anuncios más divertidos se recuerdan con mayor frecuencia por  su contenido  gracioso que por el  producto que promocionan. De modo que el anunciante que quiera una publicidad efectiva necesitara que el humor esté  muy directamente relacionado con el producto que quiera vender.

Pero la relaciones entre el humor y la memoria no solo son importantes para los  anunciantes, sino también para los maestros, los políticos y otras muchas áreas profesionales. Es fundamental entender la memoria, porque ¿qué seríamos sin nuestra memoria? Dice Carlson. Nos descubre que : sabemos  que existen áreas en el cerebro que  son más activas cuando  experimentamos una emoción y esas mismas áreas en el cerebro resultan igualmente más activas cuando alguien percibe algo  divertido. Los niveles subjetivos del humor también se relacionan con el nivel de la actividad cerebral en dichas áreas, lo cual sugiere una posible relación ente el humor y la emoción.”

“Los trabajos de otros investigadores de la mente han venido a demostrar  que el cerebro realiza algunas distinciones muy sofisticadas entre lo que es gracioso y lo que no lo  es, precisamente en el momento en que percibe algo humorístico. Esto no tendría sentido para el cerebro si estas pautas de actividad no estuvieran relacionando la emoción con la memoria bajo la influencia del sentido del humor.“

Algo gracioso ocurre en la mente cuando alguien oye un chiste… una neuronas  concretas se “encienden” cuando empieza a reírse.

Según investigaciones publicadas en el Journal of Neuroscience, un equipo de  investigadores usó imágenes de resonancia magnética para escanear los cerebros de 12 voluntarios sanos. El objetivo consistía en comparar qué ocurría en el cerebro cuando  escuchaban algo gracioso.

El estudio demostró que el centro cerebral del placer estaba mucho más activo cuando captaba chistes y bromas que cuando escuchaba conversaciones diarias, y cuanto más divertido era el chiste, mayor era la respuesta en la imagen de la resonancia magnética. También descubrieron que los juegos de palabras señalaban aún mayor actividad que las bromas corrientes, ya que suponen un mayor trabajo de procesamiento del lenguaje que las bromas que no implican juegos de palabras. Aquellas palabras que tienen más de un significado también mostraron mayor actividad en la respuesta de la resonancia magnética.

Todos estos  estudios resultan  de gran utilidad para los científicos ya que les permiten profundizar en el funcionamiento del cerebro. Pero el Dr. Carlson  concluye la siguiente reflexión, dice que si bien el sentido del humor ayuda al cerebro a recordar, sin embargo, no es conveniente que los profesores se dediquen a contar chistes con la esperanza de que sus alumnos recuerden la lección…



viernes, 18 de mayo de 2012

Como mejorar la memoria


 Ante la avalancha de información que recibimos a diario, a veces nos preguntamos cómo hacer para memorizar y retener parte de toda esta información. Es evidente que siempre podemos recurrir a Internet y dejar parte de nuestra memoria en la nube, no obstante, siempre hay cosas que deseamos guardar en nuestra propia mente.

Si vemos que vamos perdiendo capacidad de memoria, podemos plantearnos si es debido a algún problema de salud y hacer una visita al médico  pidiendo una analítica que nos aclarará las  dudas de si es debido a un problema de niveles de azúcar, circulatorio o si se trata de un exceso de estrés. De esta manera podremos atajarlo con el tratamiento adecuado.

La memoria consiste en recordar todo aquello que hemos aprendido o experimentado a través de alguno de nuestros cinco sentidos. Existen básicamente dos tipos de memoria : la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo, la primera nos permite almacenar la información en un  breve plazo de tiempo que va desde un segundo hasta un día. La segunda, nos permite recordar la información que hemos guardado durante mucho tiempo. Si notamos que nuestra memoria se va debilitando puede ser debido  a una forma inadecuada y poco efectiva de almacenar la información. En este caso  existen juegos y ejercicios que pueden ayudarnos a mejorarla.

No olvidemos que la mejor forma de mejorar la memoria de lo que aprendemos consiste en hacerlo de forma  divertida.

Los juegos de mesa
Jugar al Parchis, al Scrabble o al Trivial, son formas sencillas de mejorar nuestra memoria, a corto y largo plazo, si no tenemos con quien iniciar una partida siempre podemos hacer un crucigrama, un Sudoku o jugar al Mahjong. Todos estos juegos van a estimular tanto la memoria de trabajo, como la memoria a largo plazo y activar nuevas conexiones de las células nerviosas.

Realizar un viaje sentimental
Saque sus álbumes de fotos e inicie un paseo por su memoria, compartido o en solitario, esto le traerá viejos recuerdos, reparando en cosas que creía haber olvidado. Intente recordar el mayor número de detalles sobre las personas, los lugares, las situaciones que aparecen en las fotos. Un par de días más tarde vuelva a repasar el álbum y se sorprenderá de ver cuantas cosas nuevas  es capaz de recordar esta vez.

Inventar cuentos
Un juego muy divertido para padres y abuelos consiste en inventar cuentos a partir de algún objeto de la casa. Esto le permite mejorar su memoria a largo plazo y también incrementar el número de neuroconexiones. Seleccione objetos al azar y júntelos contando una historia. A los niños le encantará participar en el juego, creando así una costumbre con la que disfrutarán durante mucho tiempo.

Trate de dar un tinte dramático al cuento  a medida que lo va visualizando. Más adelante intente recordar los objetos y el cuento y esta vez vuelva a contarlo pero al revés. La próxima vez que tenga que recordar una cadena de hechos intente crear una historia que  contenga esos mismos hechos. Esta es una excelente técnica memorística.

El aprender y memorizar divirtiéndose con varias técnicas y juegos de memoria es la mejor forma de mantener en excelentes condiciones y durante mucho tiempo su capacidad de memoria.

viernes, 11 de mayo de 2012

Cómo Internet cambia nuestra mente.


Isaac Asimov, famoso escritor y uno de los padres de la Ciencia Ficción, predijo que en algún momento de nuestro futuro tendríamos conexión permanente con enormes librerías en las que podríamos consultar y aprender sobre cualquier tema, evitando la necesidad de memorizar; ese futuro ya lo estamos viviendo, con Internet podemos disfrutar con la posibilidad de aprender de toda la riqueza del conocimiento humano y podemos llevarlo en el bolsillo. Por supuesto que esto no ocurre sin dejar huella en nuestras vidas y nuestras mentes. Según apuntan en la web de Online College, los científicos han observado que Internet no solo permite saciar la curiosidad de nuestras mentes sino que también las está modificando, veamos de qué manera:

Internet se ha convertido en nuestro disco duro externo
Ya no tenemos que recordar un montón de datos que antes necesitábamos memorizar. Se trata de un proceso casi consciente derivado de nuestra pereza cognitiva, puesto que sabemos que van a estar ahí en la red, ya no nos tomamos la molestia de memorizar números de teléfono, direcciones, etc..

Lo niños aprenden ahora de forma  diferente
Los recursos que antes se dedicaban a la laboriosa memorización (fechas , nombres, lugares, etc…) se  usan ahora para otros fines.

No le dedicamos toda la atención a una sola tarea
Tendemos a hacer varias cosas a la vez, realizando multitareas, con lo cual tan sólo le prestamos una atención parcial a cada una. Al respecto algunos investigadores se preguntan si ello no lleva a la distracción y la dispersión o si se trata de una  forma de adaptación de nuestra mente al constante flujo de estímulos (podemos ver un video musical, a la vez que incluimos una entrada en Facebook y buscamos alguna información en Google, todo a la vez).

Esto conlleva también  el que cada vez nos cueste más centrarnos en un tipo de lectura en profundidad. Nada de extrañar pues nuestra atención cuando estamos en Internet se centra los encabezamientos de las noticias o informaciones y en los llamados posts (informaciones breves de las redes sociales), de modo que cuando tenemos que leer un texto un poco más largo, nuestra mente tiende a dispersarse. (Cuando esto ocurre conviene realizar ejercicios de gimnasia mental).

Nuestros cerebros  tienden a buscar constantemente nuevas informaciones, las investigaciones apuntan a que en lugar de focalizar sobre las cosas importantes tendemos a distraernos con cualquier novedad (mensajes de las redes sociales, correos entrantes, etc,..)

Somos cada vez más expertos a la hora de buscar y filtrar información.
A pesar de que no lo recordamos todo, sin embargo desarrollamos mejores estrategias a la hora de buscar información, filtrando  lo que es importante de lo que no lo es. Al parecer, nuestro cerebro se ha adaptado y la capacidad que antes dedicábamos a memorizar ahora se ocupa de buscar de forma más ágil, sabemos mucho mejor donde encontrarla.

Ha cambiado nuestra forma de leer, es más rápida, más puntual pero también más superficial.

Somos dependientes de los ordenadores
Cuando nos encontramos con algún tema complicado enseguida recurrimos a nuestros ordenadores, ya no se nos ocurre buscar en un diccionario o una enciclopedia, nos hemos vuelto muy dependientes, por no decir adictos, debido a la facilidad de conectarnos a internet desde el teléfono por ejemplo, para obtener cualquier información basta con  entrar en Google.

Algunas personas experimentan algo parecido a un síndrome de abstinencia al estar desconectados, debido a la estimulación recibida que genera dopamina, se sienten aburridos cuando están desconectados, algunas investigaciones apuntan a que la adición a las nuevas tecnologías  puede activar los mismos circuitos neuronales que las adicciones a sustancias psicoactivas.

Nuestro cociente intelectual se va incrementando
Nuestro cerebro se activa cada vez más con el uso de Internet, se ha comprobado que el hecho de navegar activa nuestros circuitos neuronales, especialmente  aquellos relacionados con la solución de problemas y toma de decisiones.

Nos volvemos mentalmente hiperactivos
Y esa hiperactividad puede mantenerse incluso cuando estamos desconectados apareciendo como distraídos, desenfocados o saltando sin previo aviso de un tema a otro, dificultando el que los demás sigan nuestra conversación.

Nuestro pensamiento creativo puede resentirse
Algunos expertos opinan que la memorización es necesaria para la creatividad. Si bien la creatividad puede proceder de diversas fuentes, el hecho de almacenar nuestra memoria en la red podría hacernos menos creativos.

Interesantes temas todos estos para reflexionar ¿No les parece?


viernes, 4 de mayo de 2012

Mayores conectados




 En una entrada anterior hablaba de la gente de la generación de mitad del siglo pasado, que está llegando ahora a la edad de la jubilación, edad en la que a un@ se le considera mayor. Se trata de una generación atípica que más que ninguna otra a lo largo de toda la historia de la humanidad ha vivido innumerables cambios: nacieron en etapa de postguerra con todas sus carencias, etapa conocida como la del “Baby Boom”, conocieron grandes cambios en el desarrollo industrial con la incorporación de maquinaria especializada al mundo del trabajo, el desarrollo de la conquista espacial, les rozó la guerra fría, tuvieron que adaptarse a cambios sociales profundos que dieron la oportunidad de una mayor incorporación de la mujer al mundo del trabajo, las luchas del movimiento feminista por la igualdad de géneros, la revolución de mayo 68, las crisis de petróleo, el desarrollo de las nuevas tecnologías, la llegada del euro, la entrada en la era virtual entre otros y actualmente se enfrenta a la mayor crisis económica mundial hasta ahora conocida. La mayor parte de ellos no tuvieron teléfono, ni televisión en sus casas hasta la adolescencia y ahora muchos manejan sus smartphones (teléfonos inteligentes), navegan por internet, tienen correo electrónico, cuenta de Facebook y son blogueros.

A estos mayores activos no les preocupa demasiado llegar a viejos, se entiende que personas así no se sientan viejos! No tienen tiempo! Llevan tantos años corriendo delante del toro de los cambios, que no les da tiempo de contar los años que han pasado y solo caen en ello cuando sus hijos cumplen 30 o 40 años, sorprendiéndose de lo rápido que ha pasado el tiempo.

Las personas de esta generación  son una fuerza social  importante, saben que les queda aún mucho que aprender, pero también tienen mucho que aportar a la sociedad  del siglo XXI, una sociedad en crisis profunda, desorientada, de dudoso futuro y sobretodo carente de valores morales. Ellos están bien entrenados a afrontar los cambios y pueden ejercer una poderosa influencia en su medio ambiente, siendo solidarios, ayudando en muchos aspectos a aquellos que por  cualquier razón se han quedado rezagados o desubicados, a ponerse las pilas, a perder el miedo de ser ellos mismos, de fallar.

Podemos ayudar y yo animo especialmente a todos mis coetáneos y también a los más jóvenes, al igual que lo hago yo, a que animen a todos aquellos que les rodean y que aún no se han integrado en la sociedad digital a que lo hagan lo antes posible, enseñándoles a usar las nuevas tecnologías, a que se apunten a unas clases de informática y le pierdan el miedo a sentarse delante de la pantalla de un ordenador. Con ello fomentarán su conexión al mundo, su autonomía y su autoestima, evitaran que se conviertan en analfabetos digitales. Podrán estar más en contacto con sus familiares desplazados a otras localidades o por el extranjero, podrán acercarse y mantener un contacto más fluido con sus nietos, que no tienen tiempo de pasar a visitarles, pero que están todo el día conectados en Facebook, Skype o Messenger. Podrán  volver a contactar con viejos amigos o familiares cuya relación se fue diluyendo con el tiempo y la distancia, serán capaces de buscar todo tipo de información, de mantener su mente activa, de aprender un montón de cosas y sobre todo resolver muchos temas administrativos que sólo se pueden realizar por la vía virtual, sin depender de nadie, podrán entonces decidir y actuar por sí mismos.

Les puedo asegurar que es muy gratificante recibir un correo electrónico de una de esas personas de más de 70 años, cuando una no se lo espera, diciendo que se ha metido en un Ciber café para mandarnos un correo y contarnos que se lo está pasando muy bien de vacaciones en un lugar lejano…