viernes, 20 de septiembre de 2013
Como mantener la mente lo más lúcida posible.
viernes, 18 de mayo de 2012
Como mejorar la memoria
Ante la avalancha de información que recibimos a diario, a veces nos preguntamos cómo hacer para memorizar y retener parte de toda esta información. Es evidente que siempre podemos recurrir a Internet y dejar parte de nuestra memoria en la nube, no obstante, siempre hay cosas que deseamos guardar en nuestra propia mente.
viernes, 11 de mayo de 2012
Cómo Internet cambia nuestra mente.
viernes, 27 de enero de 2012
¡Tenemos varios cerebros!
La ciencia neurológica nos revela hoy que la inteligencia está distribuida por todo el cuerpo, según revela el trabajo del investigador Robert K. Cooper. Siempre que tenemos una experiencia esta no va directamente al cerebro para poder reflexionar sobre ella, sino que primero llega a las redes neurológicas de la región intestinal y del corazón. Puede parecer extraño, pero así es, en el intestino y en el corazón tenemos células nerviosas ó neuronas que ejercen una función muy similar a las de nuestro cerebro. ¡El segundo cerebro es el del intestino y el tercero el del corazón!
Según el Dr. M. Gershon, especialista en la nueva ciencia de la neurogastroenterología y autor de “El segundo cerebro”, el circuito de neuronas o redes celulares que se localiza en nuestro intestino funciona independientemente para recordar, aprender e influir sobre nuestras percepciones y conductas. Cualquier experiencia vivida crea un “sentimiento intestinal” que se manifiesta en hormigueo o nudo en el estómago, sentimos con las tripas, aunque a menudo pasa desapercibido por falta de atención, y porque nuestro umbral de percepción no está acostumbrado a captarlo o relacionarlo, hasta que el aviso es lo suficientemente fuerte para obligarnos a reparar en ello.
El corazón tiene igualmente células nerviosas unidas por una red de neurotransmisores*, con un tamaño similar al de varias áreas de nuestro cerebro craneal, su campo electromagnético es mucho más potente que el del cerebro y es medible hasta unos 3 m de distancia y también actúa independientemente. Aprende, recuerda y responde con sus propias respuestas ante las situaciones de la vida. Además tiene ciertas habilidades como la intuición, que viene a confirmar por la medicina occidental, lo que las antiguas culturas orientales nos enseñan con la meditación, de que el ritmo del corazón puede alterar la efectividad del pensamiento cerebral. Se está demostrando en investigaciones que el ingenio, la iniciativa y la intuición nacen del corazón. Este cerebro además está más abierto a la vida en busca de una comprensión nueva e intuitiva de lo que más importa a la persona, es muy probable que en él resida gran parte de la llamada “inteligencia emocional”, como la empatía, la conciencia emocional de uno mismo, el optimismo, la iniciativa, la vocación de servicio, la alegría, la inspiración, la confianza en uno mismo y en la vida.
Pero para tomar conciencia de ello hay que estar atentos, saber mirar y escuchar las señales tanto de nuestro cuerpo como de nuestro corazón para poder sacar a la luz todos estos tesoros y disfrutarlos. Desde ahí podemos empezar a cambiarnos individualmente, ya que sólo así conseguiremos cambiar el mundo… Para ello no hay atajos, ni pócimas mágicas… las herramientas necesarias son las de siempre… voluntad, paciencia, perseverancia y responsabilidad. Animo el viaje merece la pena…
*Los neurotransmisores son moléculas de sustancias químicas que se producen en el cerebro ante un impulso nervioso y que permiten la conexión de las neuronas entre si para crear nuevos impulsos nerviosos.



viernes, 8 de julio de 2011
Hábitos para una mente eficiente (2)
El cerebro comprende diferentes áreas y funciones que podemos fortalecer realizando ejercicios mentales, o que se pueden atrofiar por falta de práctica. Los beneficios a corto plazo de estos ejercicios son : la mejora de la capacidad de concentración y memoria, así como el conservar la mente lúcida en situaciones estresantes; a largo plazo nos permiten crear una “reserva mental” que nos protegerá de eventuales problemas, como por ejemplo de padecer Alzheimer.
Los factores que dan lugar a un agotamiento cerebral son esencialmente :
1) Altos niveles de ansiedad y estrés, interfiriendo sobre nuestras metas ú objetivos principales y consumiendo energía mental.
2) Llevar una vida repetitiva y excesivamente rutinaria, sin novedades ni estímulos. La función de la mente consiste en aprender y adaptarse a nuevos ambientes.
El truco está en abordar nuevos retos que sean asequibles con dificultad progresiva, aprender a gestionar el estrés y prevenir la ansiedad. Veamos unos ejercicios muy sencillos y breves que podemos realizar a diario :
Ejercicio para gestionar el estrés :
Visualización durante 5 minutos en la que imaginamos que nos encontramos ante un paisaje bellísimo, ó también podemos recordar algún momento de nuestra vida en que hemos conseguido con esfuerzo culminar una tarea importante, la visualización se combina con un ritmo suave de respiración profunda.
Ejercicio reforzar para la memoria a corto plazo :
Repasar mentalmente una serie de números restando 7 cada vez (Ej : 200, 193, 186, 179 ….) o también series de multiplicaciones ( 2,3; 4,6; 6,9; 8,12…), o bien realizar un cálculo exponencial (2, 4, 8, 16, 34, 64….). Con esto no pretendemos convertirnos en genios de las matemáticas, simplemente se trata de practicar y mejorar la memoria a corto plazo. Si lo prefieren también podemos tratar de recordar los números de teléfono de sus amistades…
Otro ejercicio que beneficia a la mente en general , consiste en tratar de hacer cada día algo diferente, por mínimo que sea. Cambiar de trayecto hacia el trabajo o la tienda más cercana, hablar con personas diferentes de las habituales, plantear una pregunta inesperada, abordar cada día como si se tratara de una nueva experiencia, una oportunidad de aprender.
Se suele pensar que el hecho de hacer crucigramas, sudokus o ganchillo, son ejercicios muy importantes para activar la mente, sin embargo, está demostrado que esto tan solo activa una pequeña parte del cerebro el cual comprende muchas áreas diferentes centradas en distintas actividades. Los 3 principios fundamentales de un buen ejercicio mental consisten en : la novedad, la variedad de las actividades y el reto continuado.
La primera vez que hacemos crucigramas, sudokus o ganchillo, es bueno pues estamos aprendiendo, esforzándonos por mejorar, pero en cuanto se convierte en una rutina deja de tener efecto.
Actualmente los especialistas en neuropsicología no recomiendan actividades de lápiz y papel, sino ejercicios mentales basados en programas informáticos, mediante ordenadores o maquinas de juegos que proporcionan una gran variedad de actividades nuevas estructuradas en niveles de dificultad progresivos.
Por otra parte, no olvidemos que el cuidado de la alimentación también incide en el buen funcionamiento cerebral, así como el ejercicio físico continuado.




viernes, 13 de mayo de 2011
¿Como mantener nuestro cerebro en forma?
Definitivamente la ciencia neurológica lo confirma. Para ello el Dr. John Medina, biólogo, en su libro “Brain Rules”, ha elaborado amparándose en investigaciones de neurociencias, 12 reglas que nos permiten mejorar el funcionamiento del cerebro y ser más eficientes en nuestro trabajo y/o en nuestra vida. Estas reglas son las siguientes :
1. El ejercicio no sólo es bueno para la salud además incrementa la capacidad cerebral. Esto es importante, ya que con el movimiento, se incorpora más oxígeno en el cerebro, lo cual hace que se produzca un descenso de radicales libres y se consiga una mayor agudeza mental. EL ejercicio facilita la creación de neuronas, así como su supervivencia y su resistencia ante cualquier enfermedad o stress. También reduce la depresión favorece el tratamiento de las enfermedades mentales, mejora el razonamiento, la memoria y reduce el riesgo de padecer Alzheimer, entre otros. Así que ya saben cuando se encuentren dudando o bloqueados ante unas idea o decisión salgan a dar una vuelta a la manzana…
2. El cerebro humano también a evolucionado. El cerebro es el órgano de supervivencia por excelencia, nos permite resolver problemas, aprender de los errores y relacionarnos con los demás.
3. Cada cerebro está conectado de forma diferente. Todo lo que hacemos cambia la forma de funcionar de nuestro cerebro. No hay dos cerebros iguales.
4. No prestamos atención a las cosas que nos resultan aburridas. Es mejor evitar las distracciones o hacer varias tareas a la vez. No podemos prestar la misma atención cuando estamos concentrados en algo que cuando estamos siendo interrumpidos…(por ej. conducir y hablar por el móvil), sin embargo, sí viene bien hacer una breve pausa de vez en cuando en nuestro trabajo.

5. Para poder recordar tenemos que repetir, eso nos permite mantener lo que hemos aprendido en la memoria a corto plazo ya que esta es breve y solo nos permite almacenar 7 palabras o 7 dígitos durante menos de 30 segundos, si queremos mantener más tiempo esa información debemos repetirla una y otra vez. Recuerden cómo aprendieron las tablas de multiplicar.
6. Es conveniente recordar par poder repetir, si nuestra memoria a largo plazo funciona correctamente podremos volver a rescatar lo aprendido cuando sea necesario. Consolidar nuestra memoria es un trabajo de años. La mejor forma de recordar consiste en volver a repasar la información a intervalos de tiempo determinados.

7. Dormir bien es imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro cerebro y especialmente relacionado con el aprendizaje. Durante el sueño nuestro cerebro permanece activo. Pasamos una tercera parte de nuestra vida durmiendo, por algo será… la falta de sueño influye negativamente sobre la capacidad de atención, memoria de trabajo, destrezas, razonamiento lógico y también capacidad motora. Se ha comprobado que una siesta breve mejora la productividad.
8. Resulta más difícil aprender en situaciones de stress. El stress afecta negativamente a la memoria, las habilidades motoras y también el sistema inmunológico.
9. Es conveniente estimular varios de nuestros sentidos para facilitar el aprendizaje o el recuerdo, no solo la vista, sino también el oído, aunque también, el olor y el sabor pueden traernos recuerdos de hace mucho tiempo.

10. La vista es sin lugar a dudas el mas importante de los sentidos para los seres humanos. Suele resultar siempre más fácil recordar aquello que hemos visto. Tendemos a olvidar mucho más rápidamente la información que tan sólo hemos oído (al cabo de tres días de recibir una información oral ya sólo recordamos el 10%, pero si incluimos una imagen a esa información recordaremos el 65%).
11. No olvidemos que los cerebros de hombres y mujeres funcionan de forma distinta. En el procesamiento de la información y de las emociones encontramos diferencias de género, también en cuanto a la vulnerabilidad a diversas enfermedades mentales.
12. Somos seres curiosos por naturaleza, nos gusta aprender cosas nuevas y explorar nuestro entorno.
domingo, 19 de septiembre de 2010
Cuidemos nuestros cerebros

Según el Dr. M. Gershon, especialista en la nueva ciencia de la neurogastroenterología y autor de “El segundo cerebro”, el circuito de neuronas o redes celulares que se localiza en nuestro intestino funciona independientemente para recordar, aprender e influir sobre nuestras percepciones y conductas. Cualquier experiencia vivida crea un “sentimiento intestinal” que se manifiesta en hormigueo o nudo en el estómago, sentimos con las tripas, aunque menudo pasa desapercibido por falta de atención, y porque nuestro umbral de percepción no está acostumbrado a captarlo o relacionarlo, hasta que el aviso es lo suficientemente fuerte para obligarnos a reparar en ello.
El corazón tiene igualmente células nerviosas unidas por una red de neurotransmisores*, con un tamaño similar al de varias áreas de nuestro cerebro craneal, su campo electromagnético es mucho más potente que el del cerebro y es medible hasta unos 3 m de distancia y también actúa independientemente. Aprende, recuerda y responde con sus propias respuestas ante las situaciones de la vida. Además tiene ciertas habilidades como la intuición, que viene a confirmar por la medicina occidental, lo que las antiguas culturas orientales nos enseñan con la meditación, de que el ritmo del corazón puede alterar la efectividad del pensamiento cerebral. Se está demostrando en investigaciones que el ingenio, la iniciativa y la intuición nacen del corazón. Este cerebro además está más abierto a la vida en busca de una comprensión nueva e intuitiva de lo que más importa a la persona, es muy probable que en él resida gran parte de la llamada “inteligencia emocional”, como la empatía, la conciencia emocional de uno mismo, el optimismo, la iniciativa, la vocación de servicio, la alegría, la inspiración, la confianza en uno mismo y en la vida.
Pero para tomar conciencia de ello hay que estar atentos, saber mirar y escuchar las señales tanto de nuestro cuerpo como de nuestro corazón para poder sacar a la luz todos estos tesoros y disfrutarlos. Desde ahí podemos empezar a cambiarnos individualmente, ya que sólo así conseguiremos cambiar el mundo… Para ello no hay atajos, ni pócimas mágicas… las herramientas necesarias son las de siempre… voluntad, paciencia, perseverancia y responsabilidad. Animo el viaje merece la pena…
*Los neurotransmisores son moléculas de sustancias químicas que se producen en el cerebro ante un impulso nervioso y que permiten la conexión de las neuronas entre si para crear nuevos impulsos nerviosos.
sábado, 11 de septiembre de 2010
La vida fácil no da la felicidad.

Según recientes investigaciones realizadas por la psiquiatra Dra. Charo Sánchez, resulta que un cierto grado de incertidumbre hace que nuestro cerebro segregue mayor cantidad de dopamina, lo cual nos hace sentirnos mejor.
Es la plasticidad neuronal, la capacidad de nuestras neuronas de adaptarse a nuevas situaciones, lo que nos permite dar un salto evolutivo, crecer adquirir más conocimientos, sentirnos más seguros. Al parecer nuestro cerebro sigue funcionando aún como en tiempos antediluvianos, en una época en la que cualquier necesidad básica requería un esfuerzo, como buscar alimento, seguridad, cobijo, etc… En aquella época todo era incierto, desconocido y requería un alarde constante de atención y de aprendizaje. Algo que tenemos la oportunidad de vivir ahora en situaciones de crisis.
El punto para conseguir sentirnos bien, en un estado de ánimo placentero y satisfactorio, está en mantenerse en un equilibrio entre el estrés y el eustrés (lo que se entiende por estrés o tensión positiva). El objetivo consiste en plantearse metas que si bien tienen un grado de dificultad que requiere esfuerzo, tengan también un nivel de al menos un 50% de probabilidades de ser alcanzadas, ya que esa duda es lo que precisamente genera motivación y satisfacción.
Nuestro cerebro está acostumbrado a luchar por lo que necesitamos, pero también tiende a engancharse a la vida fácil. - esto, sin duda, lo hemos podido comprobar todos…- Esto es importante ya que con nuestras acciones se van modificando las redes neuronales, ampliándose con el esfuerzo y generando más conexiones y reduciéndose o limitándose con la falta de él. Además se ha comprobado que el esfuerzo es un excelente regulador del estado de ánimo.
En nuestra “sociedad del bienestar”, el esfuerzo, la paciencia, ya no están de moda. Estamos en constante búsqueda de la satisfacción inmediata de nuestras necesidades y deseos, enganchados a la ley del mínimo esfuerzo, y esta vida fácil, nos produce cada vez mayor malestar, menos satisfacción, la prueba está en la cantidad de personas con trastornos del estado de ánimo y dificultades de adaptación, por no hablar de la depresión que sufren cada vez más personas en Occidente.
Es interesante conocer ahora esta información sobre el funcionamiento de nuestro cerebro para poder encontrar una salida a la crisis tanto la socioeconómica como la de nuestra existencia individual. La situación actual de crisis nos devuelve curiosamente a la duda, a la necesidad de realizar esfuerzos por resolverla, de adaptarnos a los cambios, de la ir cerrando etapas. Con ello nos podemos plantear nuevas metas, nuevos retos, en una palabra un nuevo crecimiento.
Si somos capaces de aceptar el reto, de centrarnos y aclararnos personalmente, interactuando luego con todo y todos los que nos rodean, para iniciar paso a paso le esfuerzo, de replantearnos nuestras vidas, nuestras costumbres, nuestras necesidades, no me cabe la menor duda de que vamos a poder resolver nuestros problemas, sentirnos mejor, más seguros, más independientes, más sanos y más felices, logrando ser más creativos en beneficio de todos.




















